Un hecho histórico

impacto

Por primera vez en el mundo

Dos países colaboran en una cuenca internacional para enviar agua al medio ambiente.

Adicionalmente, se plantaron árboles esperando que el río hiciera su parte al momento de fluir.

Las organizaciones participantes de la restauración monitorean la liberación del flujo con el fin de seguir aprendiendo cómo funciona ese ecosistema y así poder diseñar los componentes ambientales a futuro de una mejor manera. Sus observaciones giran en torno a: ¿qué pasa con este flujo?, ¿cómo se mueve el agua?, ¿qué tan rápido?, ¿cómo se infiltra?, ¿qué zona se inunda?, ¿cómo responde la vegetación? y ¿cómo responde la vida silvestre?

Se espera la restauración de alrededor de 950 hectáreas de diversos hábitats, humedales y sistemas riparios.