Viví de manera indirecta el movimiento del 68, estaba en primero de primaria, era muy pequeña para entender la magnitud de lo que pasaba. Pero si recuerdo que mi padre, quien trabajaba en la construcción, llegó al medio día del 3 de octubre de 1968, muy asustado y le dijo a mi madre: “no dejes salir a los niños, el gobierno está matando estudiantes”. La frase me impacto, aprendí que los estudiantes de prepa y sobre todo los de la Universidad a partir de entonces se les visualizo como revoltosos, de buscar sociedades diferentes, a la nuestra, como mi padre me dijo, cuando le informé que iba a entrar a la universidad, “ahí van puros comunistas”. Así se construyó un imaginario social de que de las universidades públicas salen los revoltosos que “afectan la sociedad”. ¿Porqué? Porque a pesar de las represiones, los recortes presupuestales, la caída en la calidad de la educación, los estudiantes siguen manifestándose, y lo más importante, en las escuelas, desde el preescolar hasta los posgrados, se construye, desarrolla y fortalece la crítica. Así como ha habido una política educativa de convertirnos en un pueblo que apenas lee y sabe contar, así hay otro gran sector de estudiantes críticos que cuestionan, construyen e innovan para tener un país mejor, inspirados por maestros que nos han transmitido su experiencia y ganas por cambiar el mundo.
Las movilizaciones estudiantiles recientes en Francia, Albania e India, enarbolan demandas no muy alejadas de lo que los estudiantes mexicanos han pedido en sus movilizaciones, más presupuesto para la educación, lo que significa no solo dar mantenimiento amiles de escuelas, sino construir nuevos planteles, y ampliación de la oferta educativa de calidad. En México, aunque gobiernos recientes, expresan haber incrementado la oferta educativa universitaria, la mayoría sigue optando por las grandes universidades, ir a las otras alternativas universitarias, los sume en la depresión por la precariedad de sus instalaciones, muchos de ellos remodelados, y la movilidad y precariedad en que se mueven sus profesores. En este punto también habría que mencionar que hacen falta el nombramiento de administradores y representantes gubernamentales en la educación con vocación, preparación y capacidad para incrementar no solo el nivel sino la calidad en la educación. Los resultados obtenidos en el examen PISA, no es más que reflejo de la pobreza educativa en la que hemos caído, en donde no sólo son culpables los estudiantes, sino las autoridades gubernamentales, que no cuentan con un programa educativo que impulse las capacidades educativas, de investigación, innovación y creatividad de los estudiantes, el compromiso de padres y tutores no debe ser olvidado en esta tarea compartida. El otorgamiento de becas universales no soluciona problemas estructurales como la calidad educativa de un país.
Los estudiantes en los países mencionados, no solo se han movilizado por demandas educativas sino contra la corrupción al interior de las escuelas, en cuanto el ingreso a universidades, el manejo de los presupuestos de sus universidades como en Albania (https://www.dw.com/es/albania-qu%C3%A9-hay-detr%C3%A1s-de-la-escalada-en-las-protestas-estudiantiles/a-79736528). En ello, no coincidimos, mientras en la India, los estudiantes de manifestaron en contra de la filtración de examen de ingreso, que llevo a la dimisión del Secretario de Educación (https://elpais.com/internacional/2026-07-25/las-protestas-de-los-jovenes-del-movimiento-de-las-cucarachas-fuerzan-la-dimision-del-ministro-de-educacion-de-la-india.html) , en nuestro país, un número importante de estudiantes recurrió a la trampa en el examen para ingresar a la UNAM, solo unos cuantos se manifestaron contra ello; fueron las autoridades de la Casa de Estudios, en apego a su autonomía, quienes solucionaron el problema. La trampa en los exámenes de la UNAM, no es más que el reflejó de la corrupción que se ha infiltrado e instalado estructuralmente en todas las esferas del país: gubernamental, económica, social y por supuesto familiar. Poco se mencionó en las discusiones nacionales, el lugar tan deshonroso que ocupamos en la clasificación mundial de percepción de corrupción (https://quepasamedia.com/noticias/noticias-internacionales/mexico-sigue-siendo-el-pais-mas-corrupto-de-la-ocde-segun-transparencia-internacional/), que nos coloca en lugar 141 de 180 países que fueron evaluados. En eso sí, no nos parecemos a Dinamarca, quien ocupa el lugar número 1 como país con menos corrupción, y nos los asemejamos más a países menos desarrollados económicamente y políticamente. El índice de corrupción no es solo una percepción sino la realidad que lacera en México, todos los días se escuchan noticias de la corrupción de funcionarios, que roban, defraudan al país con millones de pesos, pero la corrupción no está solo en el gobierno, sino en empresas públicas y privadas, y en toda la sociedad, desde la pequeña acción de ofrecer o dar dinero para algo que debería ser sin costo, hay corrupción. Alguna vez, comenté con mi padre, como erradicar la corrupción en nuestro país y me dijo: “ay hija, eso nunca se va a acabar, porque si no eres corrupto, te hacen, así es México”. La percepción de mi padre no es la única, miles de mexicanos, la comparten ( https://tm.org.mx/2025/02/10/indice-de-corrupcion-confirma-el-mandato-social-de-enfrentar-de-raiz-la-corrupcion-en-mexico-transparencia-mexicana/). El pensar que no se puede erradicar la corrupción es por la existencia de la impunidad, mientras no se sancione a los infractores, y se siga alimentando, seguirá enquistada en el país. Sin embargo, como analista y creyente en que existen caminos para construir una sociedad mejor, pienso que los movimientos estudiantiles, son inspiradores para buscar el cambio social pero también para que otros sectores sociales, maestros, trabajadores, jóvenes, etc, se movilicen para tener sociedades más justas y equitativas.
Cirila Quintero Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte, Unidad Matamoros.
Las opiniones expresadas son responsabilidad de quien las emite y no reflejan necesariamente una postura institucional de El Colegio de la Frontera Norte.
![]()