El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) lanzó el pasado 23 de abril el Programa de Acceso Coordinado (CAP), un programa piloto que permite cruzar caminando de forma expedita a Estados Unidos (EUA) a los residentes de Tijuana que estén matriculados en el Southwestern College, la San Diego State University o la University of California en San Diego. Para acceder al programa CAP los estudiantes deben registrarse en la aplicación móvil de CBP Link. Cabe preguntarse quiénes podrían beneficiarse de este programa y qué tipo de estudiantes cruzan a estudiar a EUA.
Los principales beneficiarios del programa CAP son los más de 200 estudiantes que están siendo favorecidos por la ley AB91 (Assembly Bill 91) en el Southwestern College, que ofrece el pago de colegiatura como residentes de California a los estudiantes que residen a no más de 72 kilómetros de la frontera y tienen bajos ingresos, de acuerdo con los parámetros del sistema de los colegios comunitarios. La reducción en colegiatura es relevante, pues un estudiante residente paga 552 dólares, mientras que un estudiante no residente paga 5268 dólares por un semestre de 12 créditos. Esta ley surgió en octubre de 2023 como parte de las acciones legislativas del asambleísta estatal de California, David Álvarez. Ahora con la línea rápida peatonal, estos estudiantes pueden reducir sus tiempos de traslado.
Los estudiantes del AB91 son solo una pequeña subpoblación de los estudiantes de nivel superior de Tijuana que cruzan a estudiar a San Diego. De acuerdo con estimaciones propias basadas en el censo de población y vivienda 2020 (último año liberado por el INEGI), en Tijuana existían alrededor de 7 mil estudiantes que cruzaban a estudiar a San Diego, de los cuales 2500 eran estudiantes de nivel superior (en cualquier modalidad: Community College, o universidad pública o privada). En 2026, podríamos tener cifras comparables. Del total de estudiantes transfronterizos de nivel superior, aproximadamente 69% usaba auto, 26% transporte colectivo, y solo 5% caminaba combinando diversas formas de transporte colectivo o taxi. De manera que alrededor de 800 estudiantes (31% que no usan auto para transportarse) pudieran requerir la línea del programa CAP para el cruce diario fronterizo. Los tiempos del hogar a la escuela eran prolongados para la mayoría, alrededor de 40% hacía entre 1 y 2 horas de camino, mientras 24% hacía más de dos horas, así que el programa también podría reducir significativamente el traslado para estos estudiantes.
¿Qué perfiles demográficos socioeconómicos tienen aquellos que cruzan a estudiar a San Diego? El censo de población y vivienda 2020 también arroja que los universitarios que viven en Tijuana y cruzan a San Diego tienen vínculos binacionales: son mayoritariamente nacidos en EUA (69%) y un quinto habían retornado o emigrado de EUA entre 2015 y 2020. Asimismo, se trata de estudiantes en hogares con trabajadores transfronterizos (50% con al menos un miembro cruzando a trabajar a EUA) y con ingresos medianos mensuales de 34,400 pesos (mediana), alrededor de 1,500 dólares de marzo 2020 que, aunque podrían clasificarse en la clase media de Tijuana, podrían calificar como hogares de bajos ingresos en California.
En la última década, Tijuana ha registrado un porcentaje relevante (de alrededor del 4%) de estudiantes que cruzan a San Diego para estudiar en los niveles medio superior y superior. Históricamente, esta cifra correspondía primordialmente a una estrategia familiar para mantener una vida transfronteriza que vinculaba el empleo transfronterizo del jefe del hogar, y el nacimiento y la escolarización de los hijos en EUA. Las familias con este tipo de estrategias inscribían a sus hijos en las escuelas con la dirección de algún familiar o amigo, ante la imposibilidad de pagar las costosas rentas de las viviendas en California. Debido a su situación de residencia, para los integrantes de estas familias registrarse en el CAP supondría un riesgo.
No obstante, en 2026 nos encontramos ante un panorama diferente, en el que las mismas instituciones de educación superior de San Diego están promoviendo el acceso escolar en EUA de las poblaciones fronterizas que aspiran a tener o mantener una vida binacional y, por lo tanto, es clave el cruce fronterizo expedito para impulsar la movilidad estudiantil. En general, para los jóvenes fronterizos, y en especial para los nacidos en EUA y los hijos de retornados que residen en la frontera norte de México, poder estudiar en EUA es una oportunidad para desarrollar o mantener las habilidades biculturales, y mejorar la comprensión del contexto binacional, así como su posicionamiento en el mercado laboral.
Eunice D. Vargas Valle
El Colegio de la Frontera Norte, Departamento de Estudios de Población.
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