La ‘vigilancia ecológica’

Por Jesús Frausto Ortega

Investigador

Publicado en El Mañana

¿Dónde están las patrullas ecológicas? En otras administraciones municipales se les conocía de esa manera a los vehículos en que se vigilaba el accionar –en este caso, en el tema que nos ocupa– de la población en cuanto a sus nocivas prácticas de tirar residuos en prácticamente cualquier solar baldío, y que podía derivar en sanciones a los infractores. Hoy las camionetas traen la leyenda de “Vigilancia ecológica”. Porque la disposición de residuos en lugares inapropiados es un problema que no termina en la ciudad.

Parece ya trillado comentar sobre esa problemática, pero es tan recurrente que prácticamente todos los días se documenta sobre los tiraderos clandestinos en los medios de comunicación. Así, es importante seguir machacando en torno a la cuestión, y sobre la relevancia de las acciones de vigilancia, supervisión y aplicación del reglamento ambiental – lo renombro de manera simplificada– en torno a las prácticas ya comentadas. Porque no sólo se trata de cuestiones de contaminación ambiental, sino de otros como de la imagen urbana de la ciudad ya que los tiraderos generan una percepción en la sociedad de una ciudad sucia y de falta de aplicación de la política pública correspondiente.

No es necesario ir a las orillas de la ciudad o a las afueras de la mancha urbana para encontrar dichos basureros. Aunque si uno transita –para los que radican en Nuevo Laredo–, por ejemplo, por el tramo entre la Carretera a Piedras Negras y la Universidad Tecnológica, no es extraño ver ese tipo de escenarios o de cómo la mancha urbana ha ido ganando terreno a los arroyos de la ciudad. En lugares tan cercanos, diríamos céntricos, se puede palpar esa falta de mayor vigilancia y/o sanción a dichas prácticas. Si uno hace un recorrido en torno al emblemático parque “Polvo Enamorado” y las áreas deshabitadas cercanas, se da uno cuenta de esa problemática ya recurrente: llantas de automóvil en desuso tiradas en los alrededores y en los predios contiguos; material de construcción (escombro) amontonado por igual en alguno de esos lugares; muebles viejos dispersos por aquí y por allá; electrodomésticos dispuestos en dichos lugares; y así prácticamente toda clase de residuos. Además de la maleza existente en estos lugares sin construcciones. Por eso, uno se preguntaría: ¿Y dónde están las patrullas ecológicas?
La limpieza de los predios deshabitados por sus dueños y una mayor conciencia ambiental de la población ayudaría en gran parte a erradicar las prácticas irresponsables de tirar basura en cualquier parte. Toca a las autoridades la vigilancia y la aplicación de la norma para desalentar las acciones de la gente de disponer sus residuos en los lugares inapropiados de la ciudad: aplicar el reglamento ambiental, el cual considera las sanciones correspondientes a las infracciones en la materia. Esperemos que la vigilancia ecológica de los encargados de implementar esa política redunde en ello y de esa manera contar con un mejor medio ambiente para el beneficio de la población de Nuevo Laredo.

Que haya más patrullas ecológicas, que la gente las conozca y que sepa que se va aplicar la norma correspondiente por contaminar el medio ambiente de la ciudad, sería un pedir de año nuevo. ¡Feliz medio ambiente 2021!

Dr. Jesús Frausto Ortega

El Colegio de la Frontera Norte

Publicado el: 14/01/2021