Mi hija quiere ser bombera cuando sea grande. Su deseo para la adultez contrasta con el del resto de la primera infancia en México. A decir de los resultados de una encuesta realizada por la consultora Adecco a mediados del 2025, el deseo más común para los niños en el país es ser futbolista y policía, mientras que para las niñas ser profesora y futbolista son los principales. Al menos la preferencia cambió comparada con el año 2024, cuando niñas y niños manifestaron que de grandes querían ser youtuber o influencer.
Evidentemente, mi hija va contracorriente en términos generacionales y de género. Aunque es probable que su deseo cambie, me congratula que de grande quiera formar parte de algún Heroico Cuerpo de Bomberos, ese nicho donde las mujeres representan una minoría en la fuerza laboral de México, pero importante y necesario para la atención de emergencias. Debo corregir: su deseo me congratulaba, en pasado. Y ello se debe a que, el viernes pasado en la madrugada, tres bomberos de Matamoros perdieron la vida, al intentar apagar el fuego que consumía a la maquiladora Spellman de México.
El comandante Osvaldo Xavier Cedillo, de 51 años, Ángel Gustavo Acuña, de 20 años y Carlos Emmanuel Hernández, de 18 años, fueron los bomberos que fallecieron. Su muerte causó conmoción en varios sectores de la ciudad. El Colegio de la Frontera Norte, Unidad Matamoros, no fue la excepción, pues al menos uno de los jóvenes bomberos había impartido un curso de primeros auxilios. Nos era familiar y nos dolió. Otras instituciones educativas, medios de comunicación e instituciones locales, también lamentaron la perdida. Más allá de las lamentaciones, la muerte de estos tres héroes tiene otras aristas.
Primero, hubo lamentación masiva en Matamoros por la muerte de Osvaldo Xavier, Ángel Gustavo y Carlos Emmanuel, pero también se construyó un espectáculo. Su muerte sin duda tuvo un uso e interés mediático que terminará en cuanto otra desgracia provea un rating más lucrativo. La selección de titulares sobre su muerte, los streaming sobre el incendio en el que murieron, la despedida de sus compañeros y compañeras, la retransmisión de cortos sobre sus vidas, incluso la difusión de mensajes WhatsApp que al final tuvieron con amigos o familiares cercanos, fueron parte del espectáculo que se dio en torno al dolor.
Segundo, la muerte también tuvo un spin político. Una semana antes del deceso, en redes sociales el alcalde escribió “El Bicentenario de Matamoros está cada vez más cerca y en nuestra ciudad ya nos estamos preparando para celebrar como se debe”. El grupo Pesado abriría la celebración. Dos días después de la muerte de los bomberos el alcalde suspendió el concierto “como muestra de respeto y duelo por la pérdida de elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos”. En octubre de 2024, el ahora fallecido comandante Osvaldo Xavier Cedillo, informó al alcalde de la ciudad que sólo había 30 elementos, que se requerían más, que necesitaban tener equipo extra y que sus salarios andaban en el mínimo. Después no se supo más del tema y Cedillo ya no estará para darle seguimiento.
Y tercero, la etiología de la desgracia. La Vocería de Seguridad de Tamaulipas informó que el accidente se debió a un corto circuito al interior de la maquiladora Spellman. Supuestamente el fuego ya se había controlado, pero el techo y una sección de pared colapsaron, lo que provocó la muerte de los tres bomberos, más otros dos que resultaron lesionados. En redes sociales se suscitó un debate respecto a si fue un corto circuito o más bien un incendio provocado porque la maquiladora no quería pagar “piso”. La respuesta la tiene Spellman, una empresa que en su página oficial dice hacer ensamblaje de alto voltaje, que se enorgullece de tener premios y certificaciones, un edificio verde, y 900 ensambladores y técnicos calificados y supervisados.
Allende lo anterior, hay un lado positivo a pesar de la desgracia. Durante el siniestro de la maquiladora, los Bomberos de Valle Hermoso y Reynosa se unieron a los de Matamoros y cuerpo a cuerpo combatieron el incendio. Después de saberse de la muerte de los bomberos de Matamoros, el Departamento de Bomberos de Brownsville expresó sus condolencias. El Heroico Cuerpo de Bomberos de Ciudad Madero, el de Cabo San Lucas y la Dirección de Bomberos del Estado de Tabasco, les rindieron homenaje.
Todo mundo supo y lamentó el fallecimiento de los tres bomberos en Matamoros, incluso mi hija. Cuando vio la noticia, me preguntó cómo murieron. No supe qué responderle, o, mejor dicho, no quise decirle. Enseguida me cuestionó cuántos bomberos quedaban ahora en la ciudad. Le dije que no sabía exactamente, pero que aún había varios. Le pregunté si ella aún quería ser bombera y sin dudarlo me respondió que sí, porque ya había menos y ella quería ayudar.
Oscar Misael Hernández Hernández
El Colegio de la Frontera Norte, Unidad Matamoros.
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