La intrusa en la política

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Opinión de Rodrigo Martínez Sandoval de El Colegio de la Frontera Norte

martes 20 de enero de 2026

Javier Prado Galán publicó en 2025 su más reciente libro sobre filosofía con el título La Intrusa. La injerencia de la ética en la política. Es poco común encontrar textos de filosofía que logren transmitir y comunicar ideas con el lenguaje sencillo y la claridad expositiva, sin sacrificar el rigor intelectual, como lo hace este autor. Quienes hemos leído sus libros le agradecemos la generosidad pedagógica de sus textos y sus incitantes títulos, tal como el que se comenta en este artículo y otros como Ética sin disfraces (1998) y Ética, profesión y medios. La apuesta por la libertad en el éxtasis de la comunicación (1999).

     Este provocativo libro se publica en tiempos en que el escenario político internacional está marcado por irrupciones de la sinrazón en el ejercicio del poder público y privado. Las incursiones en Gaza, Ucrania, la embajada mexicana en Perú, Venezuela, y pretendidamente Groenlandia, son expresiones de un poderío aparentemente sin frenos. Ya desde 1748 el francés Montesquieu había establecido la importancia de ponerle límites al poder del gobernante, mediante un sistema de frenos y contrapesos que separara los poderes ejecutivo, legislativo y judicial; ello, para que el poder frene al poder (El espíritu de las leyes, México: Editorial Porrúa, 2013: Cap. VI, Libro XI) Al respecto, en su interesante coloquio con Montesquieu, Maquiavelo le espeta lo siguiente: “El derecho que se hace obedecer siempre es el derecho del más fuerte; no conozco ninguna excepción a esta regla.” (Maurice Joly, Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu. Barcelona: Muchnik Editores, 1974:138) –Donald Trump parece estar siguiendo esa aseveración del florentino como una máxima.

      Dicho la anterior, el histórico conflicto entre ética y política es revisado en el magnífico libro de Prado Galán. Partiendo del reconocimiento que no pocos políticos desdeñan la ética como acompañante de la política, la ven como “intrusa”, el autor plantea que en el ejercicio del poder siempre está presente la tentación de abusar de él. Es aquí cuando la ética busca servir como un freno a tal eventualidad. En el libro, Prado Galán hace una sucinta revisión histórica de las distintas soluciones que se han expresado desde la filosofía, en la que desfilan las aportaciones de Sófocles, Sócrates, Platón, Aristóteles, Hobbes, Erasmo de Rotterdam, Maquiavelo, Kant, Hegel y Weber. Se debate sobre la primacía de los valores morales o los políticos. El autor se inclina por el planteamiento de Weber, que defiende la complementariedad entre ética (convicciones morales) y política (convicciones pragmáticas del poder), como lo expresa el sociólogo alemán:

“Es cierto que la política se hace con la cabeza, pero en modo alguno solamente con la cabeza. En esto tienen toda la razón quienes defienden la ética de la convicción. Nadie puede, sin embargo, prescribir si hay que obrar conforme a la ética de la responsabilidad o conforme a la ética de la convicción, o cuándo conforme a una y cuándo conforme a otra” (Max Weber, El político y el científico. Madrid: Alianza, 1981:175) 

     Con esta perspectiva, Prado Galán invita a convivir en la incomodidad espacial entre la ética y la política. No es muy optimista, pero sí reconoce la necesidad de que la ética sea una acompañante externa y crítica que interpele a los políticos, buscando que el ejercicio del poder no se torne totalmente amoral (como parece estar sucediendo con los gobernantes de Israel y EU, entre otros). Aunque los políticos vean a la ética como “Intrusa”, concepto que comentaré en mi próxima entrega, la salvación de la política no viene de sus entrañas, sino de su capacidad para aceptar la crítica desde la ética. Se trata de “impedir la libertad desmedida de quienes, con sus excesos, coartan la libertad legítima de otros.” (Enrique Bonete Perales, La política desde la ética II. Problemas morales de las democracias. Barcelona. Proyecto A Ediciones, 1998:67). 

Rodrigo Martínez Sandoval
El Colegio de la Frontera Norte, Secretaría General de Planeación y Desarrollo Institucional.


Las opiniones expresadas son responsabilidad de quien las emite y no reflejan necesariamente una postura institucional de El Colegio de la Frontera Norte.

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