El 11 de febrero, se aprobó por el senado la iniciativa presidencial de las 40 horas, lo que debía ser considerado de entrada un avance en la lucha de los trabajadores, se ha convertido en una aprobación que siembra fuertes incertidumbre entre los trabajadores, y las organizaciones sindicales, algunas precisiones incluso se consideran verdaderos retrocesos en materia laboral, en particular lo que se refiere a los días de descanso y la jornada laboral, (https://elpais.com/mexico/2026-02-11/el-senado-da-luz-verde-a-la-jornada-laboral-de-40-horas-pero-deja-fuera-los-dos-dias-de-descanso-semanal.html).
Como lo he mencionado en distintos foros, las cuarenta horas es una lucha histórica de los (as) trabajadores (as), sobre todo para contar con más tiempo para descansar y recuperarse física y emocionalmente, y sobretodo convivir con su familia, así pues, la lucha en esencia sería por 5 días de trabajo de una jornada laboral de 8 horas al día, y dos días de descanso con un pago de 56 horas, es decir los 2 días de descanso deberían pagarse íntegramente. Ese objetivo no se refleja en la reciente iniciativa aprobada, en donde se mantienen los 6 días de trabajo y el reajuste de lo que se considera jornada laboral, al considerar el tiempo en donde “se desarrollan actividades subordinadas”, es decir solo cuando se trabaja, cuando la jornada laboral incluye el tiempo desde que se ingresa hasta que se sale de su actividad, en el que el trabajador está disponible para el patrón, más allá de las actividades realizadas. En ese mismo, sentido distintos activistas han mencionado que la forma de contabilizar las horas extras de esta iniciativa puede llevar a jornadas de 12 horas, además de disminuir los pagos y limitaciones que el artículo 123 enunciaba sobre la jornada laboral y las horas extras, y atentando en contra de la legislación aprobada en el 2024, sobre la prohibición de jornada largas, (https://www.amedirh.com.mx/academy/noticias/es-oficial-jornadas-laborales-superiores-a-la-ley-seran-castigadas-hasta-con-12-anos-de-prision/#:~:text=A%20estos%20supuestos%2C%20se%20incorporan,a%20los%2015%2C000%20d%C3%ADas%20multa)
Si bien se prevé la instauración de la jornada laboral de 40 horas para todos los trabajadores para el 2030, el uso flexible del tiempo laboral sin consideración alguna de la salud y el bienestar del trabajador, de sus necesidades para reproducirse física y mentalmente, y mucho menos tener en cuenta sus necesidades y responsabilidades familiares, lo que atenta contra lo previsto por la OIT en materia de seguridad social, hace de esta iniciativa una ley unilateral en favor del sector empresarial con escasa voz de los trabajadores. Los sindicatos han denunciado no haber sido consultados, ni escuchados, y a pesar de las manifestaciones de sindicalistas y activistas en las afueras del senado, (https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/10/sociedad/sindicatos-protestan-afuera-del-senado-contra-la-aprobacion-de-la-jornada-40) se aprobó en pocas horas, como otras tantas leyes laborales que han sido aprobadas, sin tener en cuenta los fuertes impactos sociales que tendrá esta iniciativa.
La legislación aprobada aunque solo afecta a los trabajadores formales, sin duda, también tendrá un fuerte impacto en el mercado informal. Dado que las empresas, en especial las pequeñas y medianas, han anunciado próximos recortes para cumplir con esta ley, trabajadores que sin dura alimentaran la informalidad. Los empresarios mexicanos siguen visualizando en la extensión de la jornada, y el uso intensivo de la misma, la base para la productividad, cuando la inversión en tecnología, capacitación y el bienestar de los trabajadores podrían redituarles mayores ganancias. Habría que recordarles que las jornadas extenuantes son contraproducentes dado los riegos y enfermedades laborales y mentales que producen en los trabajadores. Lo que resulta preocupante en un país como México que ya tiene de por sí tiene una tasa altísima de estrés laboral, 7 de cada 10 trabajadores lo padece, (https://unamglobal.unam.mx/global_revista/mexico-alarmantes-cifras-de-estres-laboral/)
Finalmente, en un desplegado firmado por alrededor de 20 organizaciones sindicales sobre las preocupaciones de la iniciativa de las 40 horas, en donde se encuentran desde la Nueva Central de Trabajadores hasta la CTM, y al que NO se sumó La CATEM, que se autodenomina la central de la 4T. En este desplegado, hay un aspecto que llama la atención y es su preocupación por del lenguaje utilizado en la iniciativa, y a reserva de un análisis futuro más detallado, mencionó dos aspectos: uno referente a la jornada laboral, que es el reemplazo de “estar a disposición del empleador” por “desarrollar actividades subordinadas”, que solo contaría el tiempo trabajado, desconociendo el tiempo total que el trabajador está en el espacio laboral; segundo, la sustitución de “patrón y trabajador” por “persona empleadora” y “persona empleada”, lo que para los sindicatos lleva a una ambigüedad que puede conducir a la evasión de obligaciones patronales. El uso de vocabulario que intenta borrar las diferenciaciones de los dos actores centrales de la relación laboral: patrón y trabajador, no es novedosa, se les ha llamado “colaboradores”, “asociados”, tratando de simular un trato justo y equitativo que no existe. Hasta ahora, yo lo había escuchado en los discursos empresariales, especialmente de trasnacionales, que aparezca en una iniciativa gubernamental, en donde debían quedar bien diferenciados el patrón y el trabajador, me parece preocupante.
Cirila Quintero Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte, Unidad Matamoros.
| Las opiniones expresadas son responsabilidad de quien las emite y no reflejan necesariamente una postura institucional de El Colegio de la Frontera Norte. | |
![]()