ICE y su modus operandi en California

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Opinión de Luis Escala Rabadán Investigador de El Colegio de la Frontera Norte

lunes 10 de agosto de 2026

Si bien se ha vuelto habitual enterarnos sobre las nefastas acciones del Immigration and Customs Enforcement (ICE) en contra de las comunidades migrantes en Estados Unidos, la naturaleza de su modus operandi ha venido a agravar aún más su imagen. En días recientes, la prensa estadounidense, a partir de una demanda por parte de varias organizaciones civiles, reveló información que ha permitido conocer más a fondo las acciones de esta agencia a través de documentos desclasificados, que exhiben que las revisiones y arrestos realizadas se basaban en apariencias; que el uso de términos racistas era frecuente; y que varios de sus agentes manifestaron frustración, al tener la impresión de que estaban violando la ley. El objetivo de estas organizaciones forma parte de su demanda para suspender las detenciones arbitrarias en California.

A esto se agrega el uso de elementos de esta agencia como forma de presión en actos políticos de miembros del Partido Demócrata en California. Los documentos exhibieron varios mensajes de algunos de sus agentes mostrando su inconformidad, por ejemplo, al tener que desplegarse en las conferencias de prensa del gobernador californiano Gavin Newsom, en 2025, en una operación que consideraron parte de “una agenda política”. De hecho, un agente se quejaba de que se les había pedido desplazarse de las redadas en los auto-lavados y en tiendas como Home Depot para reubicarse como refuerzos en este tipo de tareas. “Esto no es el reforzamiento de un nuevo objetivo”, declaraba uno de los agentes.

Asimismo, los documentos desclasificados incluían grabaciones de las cámaras corporales de los agentes, así como mensajes de texto, en los cuales se referían a los migrantes latinos detenidos con términos como “mojados [wets]” o “tonks”, una palabra que describía el sonido producido al golpear la cabeza de un detenido con la linterna reglamentaria de dicho personal. En uno de los mensajes transcritos, un agente del ICE, tras revisar mensajes de la plataforma TikTok y de identificar uno en el que una migrante reconoce que es indocumentada, comentó: “Algunas de estas gentes son realmente estúpidas. ¿Por qué dirías en las redes sociales que eres una wet?” En un mensaje distinto, otro agente señalaba: “tonks por todos lados vendiendo comida por los festejos del 4 de Julio aquí mismo en Long Beach”.

De igual forma, algunos agentes se quejaban en mensajes de texto de que estarían violando la orden de un juez, emitida en julio de 2025, de no detener a personas a partir del color de su piel o del hecho de que hablasen español. Sin embargo, uno de los agentes señalaba que la orden de las autoridades de ICE era “observen cuerpos, persigan cuerpos”, que explica el particular grado de agresividad que alcanzaron las redadas en lugares como Los Ángeles. De hecho, los documentos oficiales recientemente exhibidos por la parte demandante muestran que la orden por parte de uno de los jefes de ICE era sospechar de personas que presentaran un comportamiento “culturalmente diferente a la cultura estadounidense”, como evitar el contacto visual directo con un agente, o si trataban de no cruzarse con él o ella, o bien hablar o gritar en español.

No sorprende entonces que, tal como lo han denunciado las organizaciones defensoras de migrantes, haya habido una desproporcionada cantidad de latinos entre los arrestados y deportados desde Estados Unidos. Tal como lo señalaba la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés), los documentos desclasificados en días pasados demostraban la clara existencia del uso de perfiles raciales en las operaciones del ICE. Ante dichos señalamientos, un vocero del Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security), respondió que era completamente falso que sus agencias y agentes utilizaran perfiles raciales, y que sus detenciones se basaban únicamente en el estatus migratorio de los detenidos. Sin embargo, los documentos exhibidos por asociaciones como LULAC y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) constituyen un conjunto de datos duros que demuestran el carácter improcedente –e ilegal– de las acciones del ICE en contra de las comunidades migrantes en Estados Unidos, y de las comunidades latinas en particular.  

Luis Escala Rabadán
El Colegio de la Frontera Norte, Departamento de Estudios Culturales.


Las opiniones expresadas son responsabilidad de quien las emite y no reflejan necesariamente una postura institucional de El Colegio de la Frontera Norte.

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