Hace algunos días visité un destino turístico de playa y me encontré con que las playas estaban cubiertas de sargazo. Esto provocaba que el agua del mar tuviera un color café y olor intenso a azufre, similar al de un drenaje. Pero ¿qué es el sargazo y por qué impacta tanto las playas y con ello al turismo?
El sargazo (sargasumm) es un género de macroalga planctónicas pardas que pertenecen a la clase Phaeophyceae. Esta alga parda flota en la superficie del océano y constituye el hábitat y el alimento de peces, tortugas, cangrejos, camarones y otras especies marinas. De esta manera es parte de la cadena alimenticia que llegar a especies mayores como los seres humanos que consumimos estos organismos en platillos como filete de pescado, pulpa de cangrejo o cocteles de camarón u otros platillos.
Una parte de estas macroalgas sirve de alimento para microrganismos marinos y al morir terminan en el fondo del mar. Sin embargo, cuando el sargazo llega en cantidades excesivas, el ecosistema ya no puede integrarlo de manera natural a la cadena alimenticia, lo que genera impactos ambientales y socioeconómicos. ¿Por qué sucede esto? Por el calentamiento de las aguas oceánicas por el cambio climático (CC) y las descargas del exceso de nutrientes (aguas residuales y fertilizantes) provocan el crecimiento masivo del sargazo. Posteriormente, las corrientes marinas lo trasportan hacia las costas del Caribe, el Golfo de México y de Florida.
En el Caribe, por ejemplo, las playas de Punta Cana, en República Dominicana utilizan barreras flotantes para retener el sargazo antes de que llegue a las costas. No obstante, estas acumulaciones forman largas franjas que, al descomponerse, generan un intenso olor a azufre y tiñen de un color café las aguas que normalmente son de un azul cristalino. Esta problemática también está afectando el Caribe mexicano, destinos como Tulum, Cancún, Playa del Carmen y Cozumel enfrentan un impacto ambiental similar.
El exceso de sargazo tiene importantes consecuencias en el turismo. Al acumularse en las playas produce olores desagradables, deteriora el paisaje y hace que el agua resulte poco atractiva para nadar, por lo que las actividades recreativas y acuáticas son canceladas. Además, durante la descomposición proliferan microrganismo y mosquitos, que son un peligro para la salud humana al causar daños en la piel como ronchas, salpullido e irritación.
Pero ¿cómo manejar o aprovechar el sargazo? Esta macroalga posee características bilógicas de gran interés, al ser el refugio de diversas especies marinas y tener la capacidad de remover metales pesados u otros contaminantes presentes en el agua. Sin embargo, cuando llegan a las playas liberan estos contaminantes y materia orgánica con un exceso de humedad; lo que dificulta su aprovechamiento como alimento de animales, fertilizante o materia prima para la industria cosmética y de la construcción. Aun con ello, universidades y centros de investigación trabajan en el desarrollo de tecnología para su aprovechamiento y manejo sostenible. Para lograrlo, es necesario incrementar la inversión en la investigación del uso y manejo de este recurso natural.
Todo esto repercute directamente en la economía de las comunidades costeras. La disminución de visitantes reduce la contratación de actividades acuáticas, la venta de productos y artesanías y el consumo en restaurantes y otros servicios turísticos, porque los turistas prefieren permanecen en las albercas de hotel en lugar de disfrutar el mar y la playa. ¿Y tú, que puedes hacer para contribuir a que el sargazo deje de ser un problema? Cualquier actividad pequeña contribuye a que disminuyan las causas que favorecen la proliferación de esta macroalga.
María Eugenia González Ávila
El Colegio de la Frontera Norte, Unidad Monterrey.
Las opiniones expresadas son responsabilidad de quien las emite y no reflejan necesariamente una postura institucional de El Colegio de la Frontera Norte.
![]()