El Péndulo Diplomático: de la Doctrina Estrada a la Geopolítica de la Incertidumbre

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Opinión de Alejandro García Galván de El Colegio de la Frontera Norte

jueves 12 de marzo de 2026

Introducción:
La política exterior de México no es solo un conjunto de decisiones administrativas; es la
biografía de una nación que ha luchado por definir su identidad entre la sombra de una
superpotencia y su vocación de hermandad con el Sur Global. En el umbral de 2026, México se
encuentra en una encrucijada histórica: ¿debe aferrarse a los principios de no intervención del
siglo XX o debe evolucionar hacia un activismo estratégico que responda a los desafíos de un
orden mundial multipolar, fragmentado y digitalizado?
Para entender hacia dónde vamos, es imperativo analizar los vaivenes de los regímenes que han
moldeado nuestra diplomacia.

I. El Régimen del PRI: La Construcción del Escudo Diplomático (1930-2000)
Durante la mayor parte del siglo XX, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) diseñó una
política exterior que servía como una extensión de su necesidad de legitimidad interna. La
piedra angular fue la Doctrina Estrada (1930), formulada por el canciller Genaro Estrada. Esta
doctrina establecía que México no debía otorgar «reconocimientos» a gobiernos extranjeros
surgidos de revoluciones o golpes de Estado, pues esto implicaba un juicio sobre la soberanía
de otras naciones.
Esta postura fue un mecanismo de defensa magistral. En un contexto donde Estados Unidos
intervenía frecuentemente en América Latina, México se blindó bajo los principios de no
intervención y autodeterminación de los pueblos. Sin embargo, la diplomacia priista fue todo
menos pasiva. Durante los años 60 y 70, México se convirtió en un santuario para perseguidos
políticos y en la única nación de la OEA que mantuvo relaciones con la Cuba de Fidel Castro,
desafiando el consenso de Washington.
El clímax de esta era fue la promoción del Tratado de Tlatelolco (1967), que proscribió las
armas nucleares en América Latina, otorgándole a México una estatura moral global. No
obstante, al final del siglo, el ingreso al TLCAN en 1994 forzó un giro pragmático: la
economía comenzó a dictar la agenda, y la «distancia sana» con Estados Unidos se transformó
en una interdependencia irreversible.

II. La Alternancia del PAN: Valores Liberales y Desatinos (2000-2012)
La llegada de Vicente Fox al poder en el año 2000 rompió el hermetismo priista. El PAN buscó
una política exterior «activa y propositiva», basada en la promoción universal de los derechos
humanos y la democracia liberal. Bajo la gestión de Jorge Castañeda Gutman, México intentó
dejar de ser un «espectador» para convertirse en un «actor».

Este periodo estuvo marcado por la fricción. El abandono de la Doctrina Estrada llevó a
incidentes como el famoso «comes y te vas» en la Cumbre de Monterrey de 2002, donde la
presión para que Fidel Castro abandonara el país para no incomodar a George W. Bush
deterioró las relaciones con la isla a niveles históricos. Con Felipe Calderón, la política exterior
se «seguritizó». La agenda internacional quedó supeditada a la guerra contra el narcotráfico,
buscando cooperación técnica y financiera de Washington (Iniciativa Mérida), lo que redujo el
margen de maniobra de México en otros foros globales. El PAN logró insertar a México en el
G20, pero a costa de perder el liderazgo tradicional que el país ostentaba frente a las naciones
en desarrollo.

III. El Regreso del PRI y la Irrupción de MORENA: El Retorno a los Orígenes
El sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018) intentó un «regreso a las bases» con un barniz de
modernidad. Se buscó diversificar las relaciones comerciales hacia Asia y Europa bajo el lema
de «México, actor con responsabilidad global». Sin embargo, la crisis interna de derechos
humanos y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2017 obligaron a la diplomacia
mexicana a entrar en modo de control de daños, centrándose exclusivamente en la
supervivencia del tratado comercial.
Con la victoria de MORENA y Andrés Manuel López Obrador en 2018, se rescató el principio
de que «la mejor política exterior es la interior». Se volvió a invocar la Doctrina Estrada con un
fervor casi religioso. México recuperó su retórica de no intervención en casos como Venezuela
y Nicaragua, lo cual generó críticas internacionales que acusaban al país de indiferencia ante
crisis humanitarias.
No obstante, en 2026, bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, observamos
una evolución de este modelo. Aunque la Doctrina Estrada sigue siendo el marco legal, se ha
integrado un pragmatismo ambiental y tecnológico. México ya no solo habla de soberanía
territorial, sino de soberanía sobre datos, recursos estratégicos como el litio y la transición
energética, marcando una diferencia sutil pero potente con el nacionalismo tradicional.

IV. Análisis de Pertinencia: ¿Es Vigente la Doctrina Estrada hoy?
En el complejo escenario geopolítico de 2026, marcado por la guerra prolongada en Ucrania,
las tensiones en el Estrecho de Taiwán y la inestabilidad en Medio Oriente, surge la pregunta:
¿Es la Doctrina Estrada un escudo o una mordaza?
· El argumento a favor de su vigencia
La Doctrina Estrada permite a México navegar las aguas de la Nueva Guerra Fría entre China
y Estados Unidos sin quedar atrapado en fuegos cruzados. Al no tomar partido en disputas de
reconocimiento de gobiernos, México protege sus flujos comerciales y su seguridad nacional.
En un mundo donde la polarización es la norma, la neutralidad activa de México puede servir
como un puente de diálogo indispensable.
· El argumento de su obsolescencia

Por otro lado, la globalización del siglo XXI ha desdibujado las fronteras de lo «interno». El
cambio climático, la ciberseguridad y las crisis migratorias masivas no pueden atenderse bajo el
principio de no intervención. Si México aspira a ser una potencia media influyente, no puede
utilizar la Doctrina Estrada como una excusa para el aislamiento. La pertinencia actual de
nuestra política exterior depende de su capacidad para ser selectivamente activa: firme en
principios soberanos, pero audaz en la cooperación multilateral.

V. El Horizonte de Oportunidades: Superando el Liderazgo Regional
México ha pasado décadas intentando ser el «líder de América Latina», una aspiración que a
menudo choca con la realidad de una región profundamente fragmentada y con las aspiraciones
propias de Brasil. Sin embargo, el entorno internacional actual ofrece a México una
oportunidad de oro para saltar a un escenario superior.

  1. El Nearshoring como Herramienta Diplomática
    La reconfiguración de las cadenas de valor globales (nearshoring) coloca a México en una
    posición de ventaja única. La diplomacia mexicana debe transitar de ser una «diplomacia de
    embajadas» a una «diplomacia de innovación». Al asegurar que las inversiones que llegan de
    Asia y Norteamérica no solo extraigan recursos, sino que generen transferencia tecnológica,
    México fortalece su músculo geopolítico.
  2. El Puente entre el Norte y el Sur Global
    México es uno de los pocos países que pertenece simultáneamente a la OCDE (el club de los
    países ricos) y mantiene una identidad innegable con el Sur Global. Esta biculturalidad política
    le permite actuar como el mediador natural en foros como el G20. El horizonte de oportunidad
    está en liderar la reforma de los organismos financieros internacionales y proponer modelos de
    desarrollo que no sacrifiquen la justicia social por el crecimiento económico.
  3. La Diplomacia de la Paz y la Mediación
    En un mundo con déficit de paz, México puede recuperar su tradición de mediador. No se trata
    de intervenir, sino de ofrecer «buenos oficios». Desde la crisis climática hasta la resolución de
    conflictos armados, la experiencia de la cancillería mexicana (la Tlatelolco contemporánea)
    debe enfocarse en ser un nodo de soluciones multilaterales.

VI. Conclusión: Hacia una Autonomía Estratégica
La trayectoria de la política exterior mexicana, desde el PRI hasta MORENA, nos enseña que el
aislamiento es peligroso, pero la sumisión es fatal. La síntesis que se perfila para la segunda
mitad de esta década debe ser la Autonomía Estratégica.
Esto significa que México no necesita renunciar a la Doctrina Estrada, sino dotarla de un nuevo
propósito. Ya no es solo un principio para que no nos molesten, sino un estándar de respeto
mutuo sobre el cual construir alianzas sólidas. México tiene la masa crítica —demográfica,
económica y cultural— para dejar de ser un actor regional y consolidarse como un pilar de
estabilidad en el orden global. La verdadera soberanía en 2026 no se encuentra en el silencio, sino en la capacidad de proponer una voz propia que resuene con autoridad en Washington,
Bruselas y Pekín por igual.

Preguntas de Reflexión para el Lector

  1. En un contexto de interdependencia económica total con Estados Unidos, ¿es realmente
    posible que México mantenga una postura de «no intervención» en temas que afectan la
    agenda de Washington?
  2. ¿Debe México priorizar la unidad latinoamericana (CELAC) o fortalecer su identidad como
    potencia norteamericana (T-MEC) para maximizar su influencia global?
  3. ¿Cómo puede la sociedad civil mexicana influir en la política exterior para que este deje de
    ser un tema de élites y se convierta en una herramienta de beneficio social directo?
    ¿Y usted, qué piensa?

Referencias Bibliográficas
Cámara de Diputados (2017). Lineamientos constitucionales de la política exterior en México.
https://www.diputados.gob.mx/sedia/sia/spi/SAPI-ISS-08-17.pdf
CESPEM (2024). La política exterior de México 2024-2030: Diagnóstico y propuestas.
https://www.cespem.mx/images/Novedad_editorial/LA%20POLITICA%20EXTERIOR%20DE%20MEXIC
O%202024-2030.pdf
CIDE – División de Estudios Internacionales. México en el Mundo: Inventario de una crisis y una
oportunidad. https://www.cide.edu/investigacion/centros/dei/
El Economista (2026). ¿Qué es la Doctrina Estrada?: México la reafirma como pilar de la política exterior.
https://www.eleconomista.com.mx/politica/doctrina-estrada-mexico-reafirma-pilar-politica-
exterior-20260203-798167.html
Foreign Affairs Latinoamérica. México: Entre el Nearshoring y la Geopolítica. https://www.fal.itam.mx/
INEHRM (2009). Cien años de política exterior mexicana.
https://www.inehrm.gob.mx/recursos/Libros/Cien_Interiores_Final.pdf
ONU México. Participación de México en el multilateralismo contemporáneo.
https://mexico.un.org/es/about/about-the-un
Revista Mexicana de Política Exterior (IMR). La Doctrina Estrada en el Siglo XXI.
https://revistamexicanadepoliticaexterior.sre.gob.mx/
Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Principios de Política Exterior.

Alejandro García Galván
El Colegio de la Frontera Norte, Dirección General de Asuntos Académicos.


Las opiniones expresadas son responsabilidad de quien las emite y no reflejan necesariamente una postura institucional de El Colegio de la Frontera Norte.

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