Los obreros denuncian que el incremento salarial se "disfrazó" con eliminación de prestaciones y acusan de que no se cumplió por parte de las maquiladoras.

“El Sindicato de Obreros y Jornaleros de Tamaulipas es un organismo vivo con un historial de lucha”, Dra. Quintero.

Matamoros, Tamps., a 30 de enero de 2019.- El 25 de enero estalló la huelga en más de 40 maquiladoras de Tamaulipas, más de 30 mil trabajadores se movilizaron para exigir el aumento salarial de un 20%, pactado en el contrato colectivo, esto a raíz de la entrada del aumento del salario mínimo al doble en los estados del norte de México .

La Dra. Cirila Quintero, profesora investigadora de El Colef en la sede Matamoros, señaló que la huelga se sitúa dentro de la reunión contractual anual donde se realizan los ajustes salariales correspondientes, de acuerdo al convenio entre el Sindicato y la Sociedad de Maquiladoras.

“En años pasados el sindicato logró un convenio con la sociedad de maquiladoras de Tamaulipas, donde con el fin de recuperar el poder adquisitivo, la empresa daría al trabajador $8 pesos por cada peso de incremento salarial; el bono correspondía a 8 mil pesos. Sin embargo, con la entrada de la zona libre en la frontera norte de México, la diferencia salarial actualmente es de $86 pesos, multiplicado por 365 días, el bono que recibiría cada trabajador sería de 32 mil pesos”, señaló la Dra. Quintero.

De igual manera, los obreros denuncian que el incremento salarial se «disfrazó» con eliminación de prestaciones y acusan de que no se cumplió, por parte de las maquiladoras, con el contrato colectivo de trabajo que los obligaba a aumentar proporcionalmente el tabulador salarial de miles de obreros.

La especialista puntualizó que el Sindicato de Obreros y Jornaleros es un organismo vivo, con un amplio historial de lucha en torno a los derechos de los trabajadores. Comentó que se está negociando un 10% de aumento en su contrato colectivo más lo autorizado por el gobierno federal, para alcanzar un 20%.

“El movimiento tiene muchos matices, porque se junta el diálogo entre lo local y lo federal, pero no es solo el aumento del salario mínimo de $86 pesos, es toda una cultura de legal de cómo hacer relaciones laborales en esta parte del méxico”.

La Dra. Quintero agregó que las características contractuales en el resto de los estados fronterizos no son similares a las obtenidas por el sindicato en Tamaulipas, pero que este tipo de huelgas pueden influenciar a otros trabajadores a movilizarse, al reconocer es posible cambiar las condiciones laborales.