¿Sin agua habrá futuro?

La vida cotidiana de varios millones de personas está condicionada por el aprovechamiento de las fuentes de agua.  La escasez del recurso vital tiende a aumentar por diversos factores, su disminución afecta a todas las posibilidades de desarrollo y bienestar para cualquier población.

La transformación de los usos sociales del agua y la implementación de la tecnología hidráulica limitan el aprovechamiento en nuestros días. Son muchos los retos para la conservación y restauración del medioambiente, sin embargo, ninguno de los intereses por parte de los involucrados plantea la preservación del agua.  

«Olvidamos que el ciclo del agua y el ciclo de la vida son uno mismo». Jacques Y. Cousteau.

En esta ocasión El Correo Fronterizo entrevistó al Dr. Alfonso Cortez Lara, Investigador del Departamento Estudios Urbanos y del Medio Ambiente en El Colegio de la Frontera Norte, quien nos habló sobre las diferentes maneras de acercarse a la conciencia del agua.

 

El Correo Fronterizo: El alto costo en los recibos del agua ¿son el síntoma de una crisis?

Dr. Alfonso Cortez Lara: Las tarifas del agua que tiene Tijuana es de las más altas del país, hablando de agua para uso urbano – doméstico, hay una diferencia importante entre lo que se paga en Mexicali que es mucho más bajo, es cinco veces más bajo que lo que se paga en Tijuana, Tecate y Rosarito.

Un recibo en Tijuana debe considerar lo que cuesta transportar el agua desde la fuente principal, desde Mexicali, subirla por el acueducto Río Colorado – Tijuana y entregarla en la ciudad, esto implica un costo más alto, porque hay un traslado, hay un gasto de energía, es el principal factor que hace que eleve el costo y eso hace que se tenga una conciencia cercana a la realidad de la crisis.

En Ensenada hay una crisis muy fuerte de escasez, hay una dificultad gravísima, en la zona costa, no solamente no tienen el servicio, sino no hay agua. Ha llovido poco, el agua que se extrae para la ciudad es agua subterránea, y se complementa con la del Río Colorado.

En Mexicali existe una idea generalizada de cierta disponibilidad, una idea de abundancia, pero es muy subjetivo, son diferentes conciencias, la principal zona agrícola de la región está aquí, entonces, nueve de cada diez litros que tenemos para el agua de todos, se está utilizando en el campo.

La realidad es que hay una crisis por la cuestión del cambio climático que tiende a menos volumen disponible a nivel de toda la cuenca del Río Colorado, es un problema de escasez, se trata de una cuestión cíclica, ya llevamos así desde 1999 y todavía va para varios años más. Estamos en un periodo prolongado de sequía, y por lo tanto hay que tener mayor conciencia, tanto donde se paga un alto costo, como donde no se paga tanto. Se podrían hacer diferentes acercamientos hacia la conciencia, y uno es la tarifa, no depende de uno solo de los usuarios, ni de uno solo de los mecanismos, sino de varias formas de acercarse a la conciencia.

 

El Correo Fronterizo: En el 2010 la ONU reconoció que el acceso al agua es un derecho humano, pero ¿cómo valorar o administrar un recurso que debe darse a todos, mientras la población está en aumento y hay un problema de escasez?

Dr. Alfonso Cortez Lara: Desde luego, el recurso no se le debe negar a nadie, es un derecho humano, pero ahí entra la parte de la combinación de mecanismos institucionales, para concientizar al mismo usuario sobre la reducción del uso, o sea menos consumo en la ciudad, menos consumo en el gobierno, menos consumo en el campo, menos consumo en la industria, tratamiento de aguas residuales en las industrias, porque hay que tener claro, de que si bien, es cierto que tenemos un derecho humano, se tiene que pagar un costo de energía para trasladarla, y esa es la parte que hay que cubrir, realmente el costo no es en el agua como líquido, por sí mismo, sino es el costo del servicio de trasladar el agua.  Si bien, todos debemos de tener acceso al agua, en cantidad, en calidad, y en oportunidad, todos los sectores necesitan saber que hay un costo, y ahí es donde entra el conflicto que si es un derecho.

El mecanismo de la tarifa, el de la reglamentación de la regulación, debe hacerla, en este caso, el Gobierno Federal, la Comisión Nacional del Agua, tanto para sancionar a quien utilice agua en exceso,  a quien la contamine o la desperdicie, como para tomar conciencia.

No es tan sencillo, también hay que demostrar permanentemente con amplias y prolongadas campañas sobre en qué condiciones se encuentran los recursos, los costos de llevar un volumen de agua a un sector, quiénes lo consumen y quiénes no, o sea más información. Al haber más información, más transparencia sobre lo que está pasando con el agua, ¿cuánto pagas por un volumen de agua? ¿a quién se la compras? ¿por dónde la mandas? ¿a quién se la vendes? se va a ir tomando conciencia.

Necesitamos hacer una combinación, muy inteligente de mecanismos institucionales, tecnológicos, regulatorios, de las tarifas y de concientización para que entonces podamos tener ese derecho.

 

El Correo Fronterizo: En Baja California el gobierno del Estado propone la creación de desalinizadoras. ¿Cuál sería una medida a nivel institucional o política que pudiera dar una solución a esta crisis?

Dr. Alfonso Cortez Lara: La palabra clave es combinación inteligente, hemos tenido muchas fallas por parte de los implementadores y no estoy señalando a nadie, pero los que hacen esto son: Comisión Nacional del Agua, Comisión Estatal del Agua, y las Comisiones Estatales de Servicios Públicos, hay que saber tomar bien la decisión, está bien que hagamos un diagnóstico, pero hay que hacer un sistema tarifario lo más afinado posible, tarifas escalonadas y estudiadas de manera profunda, para que sean lo más justas y equitativas posibles.

Respecto a lo de la tecnología, se ha hablado mucho que las plantas desalinizadoras son la solución, yo te puedo decir que no; las plantas desalinizadoras son una tecnología de las más caras, el 50% del costo de la producción de agua desalinizada del mar es la energía y en Baja California la energía es de alto costo, además que es contaminante, por cada diez litros de agua de mar, vas a sacar únicamente cuatro de agua potable, y seis de esos diez litros, son salmuera, que va a los suelos costeros o va a la zona marina costera, hay un impacto, porque hay una reconcentración de sales y yo no creo que haya suficientes estudios todavía como para determinar de qué tamaño es el impacto.  O sea, contamina suelos, aguas, contamina también el aire; alguien tiene que pagar el costo del agua desalinizada, y esos son los usuarios, y el medio ambiente va a pagar el impacto. No se están considerando todos los elementos del costo de producir un litro de agua desalinizada.

El otro mecanismo es la reutilización de aguas residuales tratadas, en Tijuana se produce mucha agua residual, se le da tratamiento a toda, pero se reutiliza únicamente el 7% es un volumen bajísimo. El agua residual tratada es mucho más amigable con el medio ambiente, contamina mucho menos, cuesta mucho menos, gasta mucho menos energía. En lugar de producir más agua, o de usar más la residual tratada, que es una mejor opción, por qué no mejor implementamos mecanismos de concientización muy fuertes en los diferentes sectores en las diferentes regiones para reducir el consumo de agua.

Otro ejemplo, si en Baja California nueve de cada diez litros los consume la agricultura, porque se necesita producir alimentos como la alfalfa que consume la industria lechera, aquí hay un encadenamiento productivo, hay una relación en la producción de alfalfa, entonces podríamos ser un poquito mejores en usar el agua, ahí donde se consume tanto, subir la eficiencia; es decir, reducir el consumo en dos, tres por ciento. Si volteamos al campo donde está la gran cantidad de agua, es aquí donde podemos rescatar más volumen, aumentando la eficiencia metiendo el financiamiento a los agricultores para un mejor sistema de riego.

Entre todo el distrito de riego son casi 200 hectáreas, si aumentamos la eficiencia en un tres por ciento de los 1800 millones que consume al año, son 60 millones de metros cúbicos al año y hay un potencial de generar entre 60, a 100 millones de metros cúbicos, que es más o menos lo que se manda a Tijuana anualmente.

Hay mecanismos que no cuestan tanto, y que a la larga van a ser sustentables, que son muchos más amigables con el medio ambiente, y que además nos hacen más conscientes, que otras tecnologías que pueden ser muy costosas. Para un buen sistema de gestión hay que hacer una combinación inteligente de mecanismos institucionales regulatorios, tecnológicos y de concientización de las personas.

 

El Correo Fronterizo: ¿Cree usted que en la región estamos cerca de un Día Cero?

Dr. Alfonso Cortez: La cuestión de Sudáfrica, se venía anunciando desde muchos años, son condiciones muy distintas, no tienen fuentes como nosotros, son ciclos de abundancia y luego de escasez. No creo que estemos en el mismo nivel ni en el mismo caso, tampoco estamos en el caso de Israel, como para resolver todo con plantas desalinizadoras, como te digo es una alternativa pero no es la mejor. No somos Israel, no somos Sudáfrica, pero sí tenemos igual cantidad de problemas: tenemos una demanda creciente, sobre todo en la zona costa con la población que crece 5% anual. Por un lado, crece la demanda y por otro lado, baja la disponibilidad de recursos, entonces se va acercando a un punto crítico, la ventaja que tenemos es que se pueden implementar muchas alternativas, las aguas residuales tratadas, la zona de riego que podemos hacer que consuman menos, y dar volúmenes a otros usos.  

La Sierra de Juárez podría ser una fuente de agua natural, si reforestamos, lo que vamos a hacer es aumentar el tamaño de la cazuela de agua, porque de ahí es de donde escurre el agua hacia la zona costa, hacia San Quintín, hacia el Rosario, hacia Ensenada, hacia Tijuana, si baja más agua hacia allá, habrá menos necesidad de mandar agua desde Mexicali con alto costo. La Sierra es el nacimiento del agua, la estamos descuidando bastante, entonces creo que deberíamos, simplemente ver dónde está la gran solución dónde se genera el agua de manera natural, nosotros mismos tenemos que concientizar, en la medida que tengamos todas esas alternativas, entonces ese día cero, puede ser muy lejano para nosotros. Entonces nosotros hay que adaptarnos a lo que tenemos y aprovecharlo de mejor manera.