Realidad, mito y futuro de la marihuana

En diferentes países se ha legalizado el uso recreativo y medicinal de la marihuana. El caso más reciente es la legalización en el estado de California, U.S.A., hecho que, debido a  la cercanía de esa entidad con México, volvió a abrir el debate sobre si el uso medicinal de esta hierba debería despenalizarse en nuestro país.

 

En esta edición de El Correo Fronterizo entrevistamos al Dr. Vicente Sánchez Munguía, Investigador del Departamento de Estudios de Administración Pública, para que nos hablará acerca de la realidad, mitos y futuro que hay alrededor de la marihuana en México.

 

C.F: ¿De qué manera se refleja del lado mexicano? la reciente legalización de la marihuana en el estado de California, considerando la vecindad entre San Diego y Tijuana

Dr. Vicente Sánchez Munguía: Hasta ahora solo como preocupación de algunos sectores de la sociedad y del gobierno por una supuesta probabilidad de que se incremente la tasa de adicción y consumo de esta droga, pero no hay evidencias que muestren que haya un impacto como tal, debido a que las características de la regulación del uso recreativo en California establece claramente las formas de expendio y las formas de consumo, pero también hay que considerar que una parte considerable de los probables clientes en México no pueden cruzar la legalmente a Estados Unidos, además de que el costo no es tan asequible a la capacidad de compra del consumidor medio mexicano que vive en México y percibe ingresos en pesos; por si fuera poco, una eventual revisión al cruzarla a México portando más del gramaje permitido en el país, podría ser motivo de sanción. Un mercado negro sería oneroso al bolsillo de los potenciales compradores.

 

C.F: Del opio se obtiene medicina como la morfina y otros alcaloides, y el opio como droga está prohibida, pero no su uso medicinal ¿por qué la marihuana sí lo está?

Dr. Vicente Sánchez Munguía: Bueno, en México está prohibido todo, por eso es que no hay medicamentos potentes para el dolor como los opiáceos mencionados, ahora bien, en California la legislación no solo permite el uso lúdico o recreativo, sino una variedad de usos que pueden impulsar una cadena de valor mediante la producción de derivados de uso intermedio o final, incluso de tipo industrial como la producción de textiles usando el cáñamo que es una variedad de la marihuana. El problema en México y muchos otros países es la prohibición en gran medida impuesta por la política de Estados Unidos, pero también por una visión conservadora entre las élites que controlan el poder político.

 

C.F: ¿Podría ser la legalización una medida para ir solucionando los temas de violencia en México?

Dr. Vicente Sánchez Munguía: Parcialmente sí, pero hay que considerar que es un problema que va más allá de México, además de que no toda la violencia está asociada al tráfico de drogas, sino a una variedad de problemas relacionados más con las capacidades institucionales para solucionar conflictos y acceso a bienes públicos, incluidos el de la seguridad y la justicia.

C.F: Hay creencias encontradas en cuanto a que consumir marihuana  puede dar pie al consumo de drogas  o sustancias más fuertes ¿Qué opina al respecto?

Dr. Vicente Sánchez Munguía: Quienes estudian el tema de adicciones señalan que es muy frecuente que la marihuana es un droga de inicio y sigue una ruta escalar hacia drogas duras, este principio es explotado ampliamente por sectores conservadores prohibicionistas, pero las encuestas de adicciones solo preguntan si el entrevistado ha probado alguna vez la marihuana, el consumo ocasional no califica para que sea considerado adicto quien una vez o de vez en cuando fuma esta droga.  

 

C.F: ¿Cuál es el futuro de este debate, ¿sucederá? ¿Cree que hay condiciones para  legalizarla, o no, o  solo para uso medicinal? ¿Qué se puede vaticinar o conjeturar para el futuro?  

Dr. Vicente Sánchez Munguía: Es difícil saber cuál será el futuro sobre este y otros debates, en este en particular ya ha habido bastante discusión, también hay experiencias a considerar en varias partes del mundo, incluida de los estados vecinos en el lado americano, la de Uruguay y la de Portugal, pero tenemos igualmente, a nuestro lado, al país que dicta en buena medida la política que se debe seguir en esta materia en los países al sur de su frontera, al menos, y en este momento y por los próximos tres años, allí está el discurso y las acciones del gobierno encabezado por Donald Trump señalando a México como fuente de casi todos los males que acechan a la sociedad americana, de modo que el muro, el despliegue militar y otro tipo de acciones que se le ocurran, seguirán gravitando sobre las decisiones que se tomen en México sobre drogas.