¿Qué es la ciencia?

La ciencia nos permite entender cuestiones asombrosas, desde cómo funciona nuestro cuerpo hasta de qué manera se relacionaban las sociedades hace cientos de años. Es intrínseco del ser humano querer comprender lo que le rodea y explicarlo. Pero otro uso de la ciencia ha permitido a la humanidad solucionar problemas o potenciar habilidades; cura para enfermedades que en el pasado podían matar a cientos o miles, una comunicación más rápida y efectiva con personas que se encuentren lejos, comprender el porqué de ciertas condiciones sociales en ciertas regiones: Los usos y resultados de la ciencia son muchos, pero ¿qué es la ciencia?

En esta edición de El Correo Fronterizo, platicamos con el Dr. Max Matus, Catedrático CONACyT adscrito al Departamento de Estudios Sociales de El Colef, quien nos habló sobre ciencia y sus diferentes enfoques, tiempos de investigación, publicación de artículos y ciudadanía.

 

El Correo Fronterizo:  ¿Qué es la ciencia?

Dr. Max Matus: Es el pensamiento metódico basado en una teoría específica con la finalidad de responder una pregunta particular. La ciencia social tal y como la conocemos se ha configurado a partir de una serie pensadores occidentales; desde Comte que sentó las bases, hasta Popper que nos enseñó a comprender cómo se construyen y refutan los hechos.

Sin embargo, es importante mencionar que existen ciencias que parten de otras tradiciones y que construyen conocimiento de forma diferente. Existe la ciencia ciudadana, la cual no sigue los parámetros de la academia, pero que plantea a través de métodos diversos y sistemáticos otra forma de conocer el mundo.

Desde mi perspectiva, los científicos debemos abrir las instituciones, conocimiento, método, forma de aproximarnos a la realidad y compartirla con la ciudadanía de una manera horizontal, para construir de manera conjunta conocimiento dialógico que nos permita resolver las problemáticas cercanas a la ciudadanía.

Cada vez más vamos en ese sentido, tal es el caso de los laboratorios vivientes o los laboratorios ciudadanos; donde ciudadanos junto con científicos, antropólogos y gente de humanidades, están trabajando para resolver las problemáticas directas y cotidianas que están afectando a la ciudadanía,  y que de esta forma, en estos horizontes de conocimiento, se pueden tener aproximaciones, quizás más realistas y directas, que resuelvan la problemática demandada por los ciudadanos a diferencia de si se construye este tipo de soluciones desde el escritorio.

Sin embargo, con lo anterior no quiero decir que la ciencia que generemos en todos los centros públicos de investigación debe de ir orientada en ese sentido, pero sí debemos de hacer un esfuerzo para cumplir con ello, porque es el derecho de la ciudadanía.

 

El Correo Fronterizo: ¿Cuánto tiempo requiere realizar una investigación?

Dr. Max Matus: Depende de la pregunta que se quiera responder; hay algunas que se pueden responder de manera rápida y otras que no se les puede dar respuesta; en este caso lo que hacemos son aproximaciones.

En el caso de una investigación profunda de doctorado, 4 años es lo que se consideraba común. Los proyectos de Conacyt de ciencia básica duran normalmente de 2 a 3 años. Pero todo depende de la pregunta que se quiera responder.

Por ejemplo, si a mí me interesa saber qué está provocando que se incremente la violencia en una comunidad rural del sur de México, tendría que ir a la comunidad, platicar con una gran diversidad de actores, entender desde su perspectiva cómo ha cambiado la violencia; si se ha incrementado o si se sienten inseguros. Comprender ésto a fondo implica el uso de: herramientas cualitativas, etnografía y entrevistas. Si el investigador quiere hacer un método más holístico incluso se pueden hacer encuestas y se aplica un cuestionario representativo a la comunidad. Al tener la respuesta de la gran mayoría de la comunidad se contrasta con metodologías cualitativas, y después podemos empezar a llegar a conclusiones quizás más certeras. Pero insisto, el tiempo que tomará, depende de la pregunta y  el método que se utilice para responder.

 

El Correo Fronterizo: Una particularidad de la ciencia es que cuando se tienen respuestas, éstas pueden ser comprobadas y, en su defecto, refutadas. Esto es más “sencillo” si hablamos de física o en el campo de la medicina, pero ¿en ciencias sociales cómo se comprueban los resultados?

Dr. Max Matus: Todo depende del método que utilices y la transparencia del mismo (durante la investigación). Si realizas cuestionarios es muy conveniente que se muestre la encuesta, los reactivos que se aplicaron y su factor de expansión. Si es un estudio cualitativo también  es importante que se diga cómo fue que se llegaron a esos resultados dependiendo del método utilizado: cuántas temporadas de campo se hicieron, la profundidad, la cantidad de personas con las que se conversó, etc. Estos detalles permiten a la gente que lea la investigación saber con qué realidad estamos dialogando.

Toda la ciencia, independientemente de si es física o si es ciencias sociales, parte de la transparencia del método para que podamos dialogar, de lo contrario cada quien podría decir lo que quiera y al final de cuentas no entendemos cómo se construyó el resultado.

Por otra parte, hay que decir que la ciencia se construye de manera colectiva. En muchas ocasiones se piensa que hay genios individuales, científicos maravillosos que descubren hechos solos. Pero como lo han demostrado una serie de pensadores (Gabriel Tarde, Latour, toda una corriente que se denomina Teoría del Actor- Red), nos han enseñado que no existen genios individuales y que todo es producto de redes extendidas en donde se contribuye de diferentes formas en la producción de conocimiento y, efectivamente debido a las publicaciones, aquella persona que publicó el mejor paper en la revista más reconocida es quien llama la atención de la comunidad científica. Sin embargo es importante reconocer que la ciencia es colectiva.

 

El Correo Fronterizo: Respecto a las publicaciones, se sabe que en países como Estados Unidos y España, hay presión hacia las y los científicos de publicar artículos de manera constante, de lo contrario se reducen las becas y/o los insumos de investigación ¿en México qué tanta presión existe? ¿Cómo afecta a la producción de la ciencia?  

Dr. Max Matus: Mi percepción es que en México la presión es mayor, debido al Sistema Nacional de Investigadores que tiene ciertas normas respecto al número mínimo de publicaciones, las cuales deben ser cumplidas para seguir obteniendo el reconocimiento. Lamentablemente esto nos ha llevado a, en ocasiones, crear una ciencia que no necesariamente se toma el tiempo requerido, con el método más apropiado y con la profundidad de respuesta que merece la pregunta planteada.

Los resultados se publican muy rápido, en lugar de poder hacer una ciencia más profunda. Debemos reflexionar al respecto y dejar de creer que lo importante de la ciencia es publicar y difundir los resultados; más bien es responder las preguntas con los métodos adecuados y la calidad apropiada independientemente el tiempo que tomé.

 

El Correo Fronterizo: En los últimos meses en nuestro país se ha colocado en diversos medios de comunicación el tema de la ciencia, en ocasiones se presentan términos como “ciencia neoliberal” o “ciencia tradicional” ¿Qué podría compartirnos al respecto?

Dr. Max Matus: La ciencia es ciencia. Para mí, más allá de pensar que existe algo como ciencia neoliberal vs ciencia tradicional, diría que existe una gran diversidad de formas de hacer ciencia y la transparencia del método que utilizamos es lo que nos permite construir una comunidad epistémica y dialogar respecto a una forma particular de entender la realidad.

La ciencia de un país se ve influida por la política y los objetivos se orientan de acuerdo a la política pública; qué temas se privilegian o cuáles son los que obtienen más recursos para llevar a cabo su investigación. Coincido con la necesidad de generar una ciencia más cercana a la gente, que responda a los problemas de la sociedad (adicciones, violencia, feminicidios, etc.), pero eso no se debe significar dejar de lado una ciencia básica profunda, que nos ayude a avanzar la frontera del conocimiento en temas específicos. Independientemente  de si éstos coinciden con nuestra forma de ver el mundo o no.

Tenemos que seguir explorando las diferentes fronteras del conocimiento en diferentes temas y apostar por una ciencia básica y una ciencia aplicada que responda a las necesidades y demandas de la ciudadanía.

 

El Correo Fronterizo: Por último ¿Considera usted que en México existe un interés, por parte de la ciudadanía, en la ciencia-conocimiento?

Dr. Max Matus: Con base en mi experiencia, sí. Provengo de una comunidad rural-indígena, donde se aprecia mucho la educación. Si alguien va a la universidad, se le aplaude y se apoya para que puedan ser exitosos en este sentido, y obtener los mayores grados de estudio.

De igual manera, al viajar por México y conocer diferentes comunidades, y que te presentas como investigador/estudiante, con las debidas credenciales, la gente es muy atenta; te ayuda mucho porque hay un aprecio al conocimiento, a la educación y a la gente que se dedica a ello.

Es por ello que insisto en que debemos devolver a la ciudadanía un conocimiento que sirva para resolver problemáticas que nos apremian.