“La Milpa en Baja California”

La milpa es una técnica de cultivo ideada e implementada por los mayas. A pesar de que ha pasado mucho tiempo desde su invención aún se utiliza en la actualidad.

El Colegio de la Frontera Norte, a través del Programa de Educación Ambiental “Ecoparque viene a ti” recuperó esta práctica ancestral con el objetivo de contribuir a la formación de estudiantes de educación especial. En la que la experiencia de cultivo tenga un efecto terapéutico que se vincule con los programas de aprendizaje de las escuelas especiales.  

La Dra. Xiomara Delgado, Coordinadora del Programa “Ecoparque viene a ti” y responsable de “La Milpa” platicó que este proyecto dio inició hace 3 años ,en 6 escuelas del Cerro Colorado, en Tijuana, con niños de 4°, 5° y 6° de primaria, logrando transformar áreas secas y pedregosas, en áreas fértiles donde se pudo cosechar maíz.

“Después de esa experiencia, platicamos con maestros que tenían nuevas visiones y perspectivas sobre educación ambiental, y a partir de eso surgió la idea de llevar este programa a escuelas de educación ambiental”.

Las primeras escuelas especiales a las que se llevó este proyecto fueron CAM Laboral y CAM Rosarito, con una población estudiantil de 67 alumnos/as, con diferentes necesidades. La Dra. Xiomara comentó que el proyecto de “Ecoparque viene a ti” llega a todos los lugares y que eso incluye escuelas de educación ambiental.

“Para llevar a cabo “La Milpa” nos asesoramos con el personal de las escuelas y trabajamos  directamente con el profesorado. Además encontramos que las niñas y los niños de estos grupos eran muy visuales, por ello utilizamos materiales eco-didácticos; para crear destrezas y habilidades que en un futuro les ayude a aprender un oficio. Sin embargo, no solo buscamos enseñar a cultivar, sino que construimos este programa con aspectos terapéuticos, recreativos  y de aprendizaje. Desde un inicio supimos que este proyecto era innovador e incluyente, porque a las escuelas especiales no suelen llevar este tipo de actividades”.

A inicios de 2019, “La Milpa” retoma sus actividades en dos escuelas de educación especial, en las que se tienen 5 grupos con alumnos/as desde 6 a 23 años, con el objetivo de integrar a las actividades  a la comunidad estudiantil para que todas las personas involucradas se puedan beneficiar del proyecto.

La profesora María de la Luz Curiel, encargada del taller de jardinería del CAM Tijuana, expresó que a través de la siembra las niñas y los niños han tenido mayor contacto con la naturaleza, han aprendido a respetarla y esto ha generado también un efecto positivo en el estado anímico.

“Verlos felices es muy gratificante. La emoción que expresan cuando llegan las personas de Ecoparque se contagia, se transmite la alegría y la motivación por continuar con el proyecto. “La Milpa” ha impactado de buena manera, no solo aprenden sino que están contentos pensando cómo van a utilizar lo que cosechen”.

Este programa involucra a las escuelas y sus comunidades de forma directa con el medio ambiente de diversas maneras: desde conocer las semillas y leguminosas que siembran, las etapas del proceso de  cultivo, además de aprender sobre los cuidados necesarios para el crecimiento de la planta, hasta su recolección.

“Es maravilloso y enriquecedor para ellos, así como para quienes   estamos involucrados en el proyecto y compartimos la experiencia, ver lo que aprenden y cómo interactúan con la naturaleza. Además de que les permite conocer el proceso que requieren estos alimentos antes de llegar a su mesa”, platicó la Dra. Xiomara.

Adicionalmente, este proyecto permite que las profesoras y los profesores,  aprendan las técnicas y las implementen en las escuelas en el futuro. De esta manera se asegura la continuidad del proyecto, además de la posibilidad de llevar “La Milpa” a otros centros de educación especial.

“Somos pocas personas involucradas en el proyecto, si fuéramos más podríamos trabajar en más centros de manera simultánea. Sin embargo, con 2 escuelas especiales que hagamos cada año (se requiere de una planeación, vinculación , enseñar a sembrar, cuidar la tierra, cuidar la planta y la cosechar) está bien”. Explicó además de la siembra de la milpa,  realizan otras actividades como la realización de un mural, que ayuda a la reflexión y a plasmar la experiencia de una forma creativa más allá del trabajo con la tierra.

Un terreno seco, pedregoso y abandonado se convierte en un campo de cultivo, donde cada año se podrá sembrar. Las enseñanzas de “La Milpa” continuarán gracias a la dedicación del equipo de Ecoparque, a directivos y personal de las escuelas de educación especial. Y para muestra, las palabras de Ángel Daniel Hernández, alumno del CAM, “Me gusta todo lo que hacemos en la milpa. Me ha tocado sembrar las plantas de maíz y frijoles. Todo lo que hay aquí lo regamos. Me siento muy bien”.