La juventud en riesgo

LA VIOLENCIA EXTENDIDA

Los temas de seguridad y violencia se han vuelto parte de la agenda pública nacional. Con una búsqueda rápida en Internet de “violencia en México”, se muestran resultados alarmantes en que reflejan que varios estados de la república se encuentran en situaciones críticas; homicidios y extorsiones y el sentimiento de inseguridad se ha esparcido por el país. 

Para ponerlo en perspectiva, los Dres. Rubio, Rodríguez y la Dra Chávez (2019) muestran en su trabajo que, de acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2013), en 2009 México perdió seis meses en la expectativa de vida de sus habitantes, a causa de la violencia; la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Inseguridad (2014), mostró que el costo de la inseguridad y violencia en los hogares representó un monto de 215.2 mil millones de pesos. 

Pero, más importante que montos económicos, es que la violencia entre las y los jóvenes se ha convertido en un problema público grave. 

“Los jóvenes sobresalen tanto por ser los perpetradores como por ser las víctimas de delitos […], durante el período 2010-2015 se registraron en el país 135,677 defunciones por homicidio, de las cuales 88% fueron hombres, 11% de mujeres y el restante 1% no fue identificado. Del total de las defunciones, 38.4% corresponde a personas entre 10-29 años” (Rubio, Chávez, Rodríguez. 2019). 

RESPONDER A LA VIOLENCIA E INSEGURIDAD SIN MÁS VIOLENCIA

Como se mencionó anteriormente, el tema de la violencia e inseguridad es un asunto presente en los gobiernos municipales, estatales y en el federal; en ocasiones, para darle solución, se emplean estrategias que dotan de mayores facultades a los cuerpos policiales y, en ocasiones, se usa al ejército en labores de patrullaje y vigilancia en las ciudades, sin embargo, esto ha generado enfrentamientos y las tasas de violencia no han disminuido de manera considerable. 

Ante la dificultad del reto, lo mejor es prevenir que la violencia surja. Bajo esta línea, el artículo “Prevención de la violencia social entre la juventud en Monterrey desde su propia óptica”, propone lineamientos de política pública para la prevención de la violencia social entre la juventud en Monterrey, particularmente en las colonias de Fomerrey 45, La Alianza e Independencia,  pero con un esquema que puede replicarse en otros municipios del estado de Nuevo León. 

RADIOGRAFÍA DEL ESPACIO

Los autores describen a las colonias de Monterrey, analizadas en el estudio, de la siguiente manera: 

  • La  colonia  Fomerrey 45,  conocida como La  Estanzuela, se ubica  al sur de la ciudad de Monterrey y cuenta con una población total de 4,479 habitantes (Gobierno del Estado de Nuevo León, 2013a). Se ubica en terrenos federales y casi la mitad de la población vive en la parte alta, en la loma, donde no se cuenta con los servicios de agua, luz, drenaje ni gas natural. Alrededor de la colonia se han construido  fraccionamientos de clase media y media alta, que la han cercado, haciendo más difícil la llegada y salida de esta, situación que se agrava en época de lluvias (comunicación personal con vecinos Fomerrey 45, 13 agosto de 2013).
  • La Alianza se ubica al poniente del municipio de Monterrey, entre las avenidas Abraham Lincoln y San Bernabé. De acuerdo con el Gobierno del Estado de Nuevo León (2013), en la colonia hay una población total de  242 personas. Sin embargo, en algunos lotes baldíos ha habido intentos de posesionarse e incrementar la población. Existe un Centro Comunitario de Desarrollo Social, “La Alianza”, y varias calles aún sin pavimentar (comunicación personal con vecinos La Alianza, 27 agosto de 2013)
  • La colonia Independencia, se localiza en el centro de la ciudad de Monterrey, al costado sur del río Santa Catarina y la avenida Morones Prieto. La  colonia Independencia tiene una población de 228,230 personas (Gobierno del Estado de Nuevo León, 2013b). Casas-García (2010) apunta que la historia de la colonia Independencia está muy ligada a los primeros asentamientos urbanos cerca del primer cuadro de la ciudad. […]. A pesar de ser un barrio tradicional de la ciudad, esta colonia también se caracteriza por estar en la lista de zonas de atención prioritaria urbana; de las tres colonias aquí analizadas, es la colonia más grande en cuanto a  población. 

De acuerdo al trabajo realizado por los investigadores, los principales problemas observados por los jóvenes de las tres colonias están relacionados con formas de violencia directa y estructural, como son las peleas, inseguridad, robos, violencia intrafamiliar y violencia contra la mujer, las drogas, principalmente las de fácil acceso como el tolueno y la mariguana, el alcohol, las balaceras, el pandillerismo, la falta de infraestructura, mantenimiento y equipamiento adecuado en las colonias, la falta de empleo y los malos tratos que reciben por parte del cuerpo policiaco de la Fuerza Civil (Rubio, Chávez, Rodríguez, 2019). 

REDUCIR LA VIOLENCIA DESDE OTRO ENFOQUE

Los objetivos para reducir la violencia están definidos (2019):

  • Reducir las adicciones a los adhesivos, solventes, alcohol y tabaco.
  • Mejorar la infraestructura de los centros comunitarios y construir adicionales.
  • Proteger  a los jóvenes  de vulneraciones  a sus derechos humanos  por parte de Fuerza Civil.
  • Capacitar en oficios de alta demanda, bien pagados y que brinden condiciones dignas.
  • Incentivar la creación de pequeños negocios para generar ingresos propios.
  • Disminuir la violencia intrafamiliar y escolar.
  • Incrementar el acceso de los jóvenes a la cultura.

Uno de los aportes de este trabajo es que además de plantearse los objetivos, se plantea los instrumentos necesarios que se deben llevar a cabo y plantea que actores gubernamentales deben participar. Un ejemplo se encuentra en “Prohibir en la Ley Estatal de Salud de Nuevo León la venta de adhesivos y solventes de fácil acceso y bajo costo a menores de edad, tales como el tolueno, el “cemento” y el resistol 5000, entre otros, que son utilizados para drogarse”, el actor responsable de esto, de acuerdo a los autores, es la Secretaría de Salud del estado.

Pero la reducción de la violencia requiere la colaboración de diferentes actores, por ejemplo en el apartado de instrumentos técnico-científicos. “Diseño de aplicaciones para teléfonos inteligentes que permitan acceder a cursos de capacitación para el trabajo, prevención de adicciones y denuncias” y que para lograr esto se requiere de la vinculación del gobierno municipal de Monterrey, escuelas, estudiantes y jóvenes que diseñen estas app´s en conjunto con Organizaciones de la Sociedad Civil.

El tema de la prevención de la violencia es un tema complejo, con diversas aristas y enfoques, en donde los sectores de academia, gobierno y sociedad civil deben tomar un rol participativo para generar soluciones y respuestas que atiendan de forma integral este fenómeno y no arrojar la responsabilidad a un solo sector de la población. Si cada uno suma, se puede esperar que la violencia disminuya en Monterrey, caso de estudio del artículo, pero también en México. 


REFERENCIAS: 

(PDF) Prevención de la violencia social entre la juventud en Monterrey desde su propia óptica. Available from: https://www.researchgate.net/publication/337290400_Prevencion_de_la_violencia_social_entre_la_juventud_en_Monterrey_desde_su_propia_optica [accessed Jan 27 2020].