La influencia del cine

El cine es seguramente el arte más influyente del siglo XX. Lo que vemos en la pantalla es mentira, pero fácilmente lo acabamos creyendo. El bombardeo de imágenes tiene una intencionalidad que es capaz de sensibilizar y modificar el comportamiento de las personas produciendo significados culturales.

El lenguaje cinematográfico es una herramienta que pone en evidencia y populariza lo que se ignora de ciertos sectores sociales, es utilizado como medio de demanda, empleado como elemento constructivo de proyectos moralistas, responde a costumbres, a filosofías, a ideologías y a determinados planteamientos que tienen que ver con lo tecnológico y lo comercial.

En esta ocasión El Correo Fronterizo entrevistó la Dra. Ana Gabriela Hernández López, Investigadora del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte, quien nos habló sobre el cine y las repercusiones en la sociedad.

 

El Correo Fronterizo: Entendiendo que el cine es una herramienta que pone en evidencia y populariza lo que se ignora en ciertos sectores sociales ¿considera que la publicación de algunos filmes es importante para movilizar recursos económicos y políticos?   

Dra. Ana Gabriela Hernández: Es importante considerar cuál es la intención de aquellos que crean y producen una película. ¿Es sólo contar una historia? ¿Sensibilizar al espectador sobre algún tema en especial? ¿Es sólo entretener? Si el objetivo primordial de una película es mostrar una situación de vulnerabilidad, por ejemplo, de algún grupo social, como lo hizo, el director González Iñárritu en la película Babel (2006), cuando nos narra la historia de Amelia, quien es una trabajadora indocumentada en California, que es deportada por la falta de comunicación/malentendido entre la cultura mexicana y la cultura estadounidense. Aunque es una historia y crítica potente, considero que este tipo de películas no tienen la fuerza para influir en la elaboración de políticas públicas en favor de los migrantes de forma contundente en Estados Unidos; es posible que sensibilice a cierto sector y haya estudios de caso exitosos, pero no más. Y en el caso de México, hay la intención de proteger los mexicanos en extranjero dentro Plan Nacional de Desarrollo, pero no han sido lo suficientemente efectivas sus planes de acción. Prueba de ello son los centros de detención de  menores que instalaron en Estados Unidos para iniciar su proceso de deportación.

 

El Correo Fronterizo: Existe una película que se estrenó en el año 2004 titulada “Un día sin mexicanos” el film cuestiona qué sería de la economía de California sin la mano de obra inmigrante, todo esto como respuesta a la Proposición 187 impulsada en ese año por el entonces gobernador de California Pete Wilson, que restringía los derechos de los trabajadores inmigrantes en el estado de California… ¿Es válida una Perspectiva crítica como la expresada en este filme?

Dra. Ana Gabriela Hernández: Desde mi punto de vista, este filme hace un ejercicio válido e interesante que intenta sensibilizar a quienes desconocen la vida cotidiana de los mexicanos que viven en Estados Unidos. Es importante resaltar, que este falso documental fue número uno en taquilla en la semana de su estreno en México. En un estudio colaborativo hecho por la Universidad de Salamanca y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey sobre la recepción e impacto de la película “Un día sin mexicanos”, en sus resultados mostraron que los espectadores perciben la inmigración como algo positivo. Esta película, reforzó sus creencias sobre los beneficios económicos que obtienen los países de acogida con la llegada de migrantes y no lo contrario. Aunque en los Estados Unidos, el éxito de esta película fue modesto, en el contexto de México, podemos decir, que se está entendiendo un poco más a las personas que migran buscando mejorar sus condiciones de vida en aquel país.  

 

El Correo Fronterizo: Las historias que representan en el cine la violencia, la corrupción y el narcotráfico en las ciudades fronterizas como el caso de la película “Sicario” favorece o desacredita a los habitantes de estas ciudades o sea ¿frenan o impulsan  la criminalidad?

Dra. Ana Gabriela Hernández: La criminalidad que existe en nuestro país desde hace varios años es un fenómeno complejo resultado de la descomposición que persiste en las instituciones de este país, así como la inadecuada administración que han hecho de los recursos. La violencia, el narcotráfico y la corrupción que existe en la frontera son reales y hay evidencia empírica de ello. Ahora bien, el lenguaje cinematográfico, como mencioné antes, tiene una intencionalidad y, nosotros, como espectadores podemos interpretar lo que estamos viendo en pantalla de diferentes formas. En este sentido, en la película “Sicario” cuenta una historia entre la frontera Estados Unidos y  México, cerca de Cd. Juárez. La representación que hace de la violencia y de los habitantes de la ciudad, puede ser no exacta de lo que ocurre realmente, además de que es una película escrita desde la perspectiva no mexicana, con lo cual, como hemos visto en otras producciones cinematográficas hechas en el país del norte, lo más común es que se recurra a la reproducción de estereotipos sobre los mexicanos. Ya que es más fácil que las audiencias estadounidenses puedan identificar a los personajes, y saber quien es el bueno y quién es el malo. Asimismo, es importante mencionar que este tipo de producciones se destacan por dar más “show” y espectacularidad que hacer un trabajo de investigación objetivo en el cual basar su guión. Por otro lado, considero que películas como estas no frenan o impulsan la criminalidad, no es así de simple, la violencia y el narcotráfico en la frontera es consecuencia de muchos factores que convergen. Si las audiencias tienen un capital cultural adecuado sobre el tema para interpretar la película como Sicario, entonces podrán hacer una crítica pertinente al contenido, pero si no es así, es posible que la mayoría de los espectadores normalicen la reproducción de este tipo de estereotipos y representaciones sobre los mexicanos, y no hagan reflexión sobre ello.

 

El Correo Fronterizo: Si bien, la representación en el cine, genera estereotipos de lugares y personas, promueve una visión ideológica estableciendo estereotipos y configura el pensamiento ¿Se puede considerar que el cine construye una identidad?

Dra. Ana Gabriela Hernández: Considero, más bien, que el cine es una institución orientada explícitamente en la producción de significados culturales, y la construcción de una determinada identidad sería algo secundario. Por ejemplo, desde los orígenes de “nuestro cine nacional”, las películas sobre los mexicanos que migraron y nacieron en los Estados Unidos definieron ideológicamente nuestra forma de cómo los vemos y los percibimos desde este lado de la frontera. Esto es, estas películas, de acuerdo al contexto histórico en el cual se realizaron, han proporcionado una serie de imágenes sobre los mexicanos y chicanos que se han integrado dentro de la cultura visual de nuestra sociedad en varios momentos. Dicho esto, pudo ocurrir que una persona construye su identidad como pachuco o chicano desde México, teniendo como referente cierta película; influye, pero no pienso que sea determinante.