La caravana centroamericana en Piedras Negras

La migración en caravana en México tiene implicaciones sociales, geográficas, económicas y políticas, y que necesita ser estudiado para el desarrollo de políticas públicas que atiendan esta presentación de los flujos migratorios. En este sentido, equipo de El Colegio de la Frontera Norte de las sedes de Piedras Negras, Monterrey, Matamoros y Ciudad Juárez realizaron el estudio “La caravana centroamericana de migrantes en Piedras Negras, Coahuila 2019. Diagnóstico y Propuestas de acción”.

En esta edición de El Correo Fronterizo, platicamos con el Dr. Benjamin Bruce, investigador-cátedra conacyt en el Departamento de Estudios Culturales de El Colef, sede Monterrey, y miembro del equipo que elaboró el estudio, sobre la recepción de la caravana, las medidas de contención y el objetivo de estos grupos que salen de sus países de origen.

 

El Correo Fronterizo: Se tiene registro de 1800 migrantes provenientes de centroamérica que llegaron en un solo evento a la ciudad de Piedras Negras, dicha ciudad tiene una densidad poblacional de 152 a 155 mil habitantes, los migrantes que arribaron equivalen al 1.18% aproximadamente de la población total, y sin embargo hay testimonios de personas que manifestaron que este grupo podía desestabilizar la dinámica de la ciudad en distintos niveles ¿es esto posible que un grupo pequeño sea una amenaza?

Dr. Benjamin Bruce: Lo que vimos no fue un rechazo como tal, o no al menos como se vio en Tijuana, lo que estaba presente era un discurso de los habitantes de la región que exigían también el mismo nivel de apoyo; no solo a los centroamericanos que llegaron y reciben todo el apoyo de las instituciones. Pero estos discursos no fueron por cuestiones raciales o de nacionalidad, sino por el uso de recursos federales; aunque podría ser un tipo de camuflaje.

En cuanto al reto institucional hubo una buena coordinación para tener el albergue listo (servicios básicos, luz eléctrica, seguridad; y factores que colaboraron como : la influencia del presidente municipal, que fuera una localidad más pequeña y que desde la llegada de la caravana a Piedras Negras ya se tenía la idea del albergue de cómo atenderlo, aunque fuera un fenómeno nuevo para la región.

Pero el gran reto viene después porque los migrantes no se quedan en Piedras Negras; tenemos que dar seguimiento en las ciudades a las que se dirigen. Las y los miembros de la caravana compartían un objetivo común que era llegar a la frontera pero después de ver que no pueden cruzar ¿qué intención tendrían de quedarse juntos? Cada uno comienza a ver por sus propios intereses.

 

El Correo Fronterizo: De las y los migrantes encuestados el 30% se unieron a la caravana en México ¿podemos decir que existe una diáspora centroamericana ubicada en el país?

Dr. Benjamin Bruce: Existen migrantes centroamericanos residiendo en México, sin embargo la comparación resulta difícil de hacer. Es un fenómeno (flujos migratorios de Centroamérica) que tiene un contexto histórico fuerte de personas migrantes o que trabajan y residen en ambos lados de la frontera, pero es “reciente”, hablamos de 1980, también hablamos de perfiles sociodemográficos diferentes, los migrantes centroamericanos no son sedentarios, hablamos de hombres (en su mayoría) con educación de nivel primario y que buscan la movilidad; lo que sí está cambiando y que podría algún día llegar a ser una diáspora es el fenómeno de centroamericanos que ante la dificultad de ingresar a los Estados Unidos deciden quedarse en México.

 

El Correo Fronterizo: A la caravana se le contuvo en las naves industriales de MACESA, se atendieron necesidades básicas de alimento, salud y descanso, entre otras, pero no se les permitía salir sin vigilancia ¿este tipo de contenciones van enfocadas en proteger o aislar a la comunidad migrante del resto de la población?

Dr. Benjamin Bruce: Lo primero debe ser el respeto a los derechos humanos, porque es muy fácil ver a los migrantes como amenazados y amenaza a la vez. Para prevenir, quizás con buenas intenciones, hechos como los ocurridos en Tijuana que generó un problema local su llegada al parque ubicado en playas, es que el gobierno recurre a estas medidas de contención en términos de seguridad y así justificar prácticas que no son tan diferentes a las que realizan en Estados Unidos de separar familias y ubicarlos en bodegas.

Lo que también pudimos observar fue que las y los migrantes que querían salir al Oxxo, tenían que ir en compañía de un polícia; protegían a los migrantes pero controlaban su movilidad. El estado tiene interés en controlar la movilidad de los migrantes y su interacción con la localidad, y, en el mejor de los casos, también respetar sus derechos humanos, así como protegerlos de los grupos delictivos.

 

El Correo Fronterizo: A través de la política de regularización migratoria en México, puesta por el gobierno federal ¿se abre la posibilidad para que más caravanas arriben al país?

Dr. Benjamin Bruce: Sí. Ahora que esa información circula y los centroamericanos tienen conciencia de cómo es la relación con las autoridades migratorias van a llegar más. La frontera sur de México no está en las mismas condiciones de hace 5 o 6 años que se deportaba masivamente, se organizaban redadas, se establecían puntos de control. Actualmente el desafío es abrir la posibilidad de dar una estancia legal a las y los centroamericanos que intentan llegar a la frontera norte del país y realizar un seguimiento de sus desplazamientos. En el caso de Piedras Negras no quedó nadie de los 1800, se diversificaron a lo largo de la frontera; algunos tomaron ofertas de empleo, otros se movilizaron a algún punto fronterizo para intentar cruzar y algunos fueron deportados.

 

El Correo Fronterizo: Por último, estamos enfocados en México pero ¿qué papel tiene Estados Unidos ante esta situación, dado que es el país objetivo de la mayoría de los integrantes de la caravana?

Dr. Benjamin Bruce: La preocupación principal no es llegar a los Estados Unidos, sino salir de sus países de origen. El problema central con las autoridades estadounidenses es que creen saber qué quieren los migrantes de la caravana; cruzar a su país. Pero en realidad lo que quieren es salir porque están en situaciones de precariedad y vulnerabilidad tan fuertes que no importa a donde van a llegar.

En términos teóricos hay el “empuje” y “atracción”, en el caso de las caravanas migrantes es más fuerte el empuje; las y los están empujando para salir de su país por la coyuntura de problemas económicos y violencia. No les importa el discurso de Donald Trump o si colocan un muro más alto, porque de no llegar a Estados Unidos se van a quedar en México. El objetivo es salir.