Juventud: movimientos y resistencias. Parte II

“Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta,
porque me encuentro unido a toda la humanidad;
por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”, este fragmento de “Las campanas doblan por ti” poema de John Donne, nos recuerda que ningún suceso nos debe ser indiferentes, todos nos afectan; como plantea Jean-Paul Sartre “necesito del prójimo para captar en pleno todas las estructuras de mi ser: Para-sí remite Para-otro”.

Los movimientos sociales surgen ante la adversidad y como reclamo ante políticas injustas o desiguales que separan más de lo que unen; pero son estos movimientos la clara expresión de que la unidad es posible.

Para esta edición de El Correo Fronterizo traemos la segunda parte de la conversación con el Dr. José Manuel Valenzuela, Investigador del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), donde retomamos los movimientos juveniles desde una perspectiva actual.

 

El Correo Fronterizo: Actualmente se dice que los jóvenes son indiferentes a las cuestiones políticas ¿qué tan real o falsa es esta aseveración?

Dr. José Manuel Valenzuela: Cuando levantamos la encuesta nacional de las juventudes 2000 – 2005 vimos que los jóvenes estaban muy interesados en temas como derechos humanos, cultura, pueblos indios y su preservación de sus derechos, la ecología y medio ambiente; los jóvenes tienen una forma de acción-agenda, en vez de una participación en los mecanismos tradicionales de los políticos. Los jóvenes no estaban o están muy interesados en la política y en lo político, definido desde la relación Estado – Sistema de Partidos; pero esto no quiere decir que no les interese la política. Son apartidistas, pero no necesariamente apolíticos como mucha gente lo piensa.

Lo que empezamos a ver a través de la forma en que se construye la lógica de la acción social juvenil, se hace más visible a partir de lo que fue la nueva oleada de expresiones juveniles, inscritas en distintos movimientos donde ellos y ellas asumen el protagonismo.

 

El Correo Fronterizo: ¿Qué movimientos en tiempos más recientes han contado con una fuerte presencia de jóvenes?

Dr. José Manuel Valenzuela: En 2010 con la Revolución Tunecina, posteriormente La Primavera Árabe con una fuerte presencia juvenil. El 15M en España, “Si no nos dejan soñar, no les dejaremos dormir”. El Movimiento Occupy en New York contra el 1% de la población que acaparan más de la mitad de las riquezas del planeta.

De manera muy clara se coloca lo que sería un orden global injusto, predatorio, avasallante que genera personas desechables, precarias, gente sacrificable, vidas nulas, toda una enorme cantidad de población que no importa.

Los jóvenes siempre han estado en los movimientos sociales, pero no necesariamente desde su condición de jóvenes. No obstante, asumo y planteó que las y los jóvenes, y las mujeres han sido los principales protagonistas del cambio cultural desde mediados del siglo XX a la fecha.

Estos movimientos recuperan una parte importante de movimientos como el Mayo Francés, la Primavera de Praga, el 68 en México, y otras grandes movilizaciones del siglo XX, que colocan a los y las jóvenes en los espacios y plazas públicas planteando consignas  y apostando por la posibilidad de construir mejores mundos, mejores horizontes de vida.

 

El Correo Fronterizo: En México tuvimos un movimiento llamado #Yosoy132 que se originó de un grupo de estudiantes ¿Podría hablarnos acerca de este movimiento?

Dr. José Manuel Valenzuela: El #Yosoy132, donde un grupo de jóvenes en la IBERO increpan al entonces candidato a la Presidencia de la República Enrique Peña Nieto, quien asumió con un gesto “heróico” la responsabilidad por los casos de Atenco. Pero a él se le olvidó que la posición oficial fue que ahí hubo grandes violaciones a los derechos humanos; olvidó que dos personas fueron asesinadas, un niño y un joven, olvidó a cerca de 30 mujeres violadas, y olvidó a cientos de personas heridas. Cuando Peña Nieto asume esto, con ese talante de autoridad, casi emulando el gesto de Díaz Ordaz, que generó una reacción que todos conocemos y que cuando se activan las estrategias para descalificar, desacreditar, proscribir y eventualmente reprimir a estos jóvenes por el gesto audaz que tuvieron, y empiezan hablar los medios de comunicación y figuras del entorno político de “jóvenes violentos”.

Cuando esto se activa, aparece un elemento que va a diferenciar a lo que ocurrió en el 68. A la mañana siguiente del 2 de octubre del 68, la nota principal fue el estado del tiempo. Sin embargo, después del suceso en la IBERO, bastó un video con 131 estudiantes que mostraban su credencial diciendo que sí eran estudiantes para desactivar toda la estrategia construida desde el Estado.

 

El Correo Fronterizo: ¿Qué otro registro de  movilizaciones recientes hay,  por parte de los estudiantes en América Latina?

Dr. José Manuel Valenzuela: Tenemos el movimiento de la Asociación Nacional de Estudiantes Chilenos encabezados por Camila Vallejo, en contra de la privatización de la educación y la disminución  de la calidad educativa en Chile.

Tenemos también el caso de la MANE Colombiana, luchando por la no privatización del sistema educativo. El caso de las juventudes Kirchneristas en Argentina.

La revuelta brasileña, con sus distintas figuras que comienzan por el “Pase libre”, un movimiento para que los estudiantes tengan acceso libre para usar los camiones de transporte público y que el incremento de 10 centavos de dólar al transporte generó las grandes revueltas previo a los juegos olímpicos. Por decir algunos.

 

El Correo Fronterizo: Para finalizar ¿Los movimientos juveniles cuentan con nuevas formas de organización o elementos dentro de su configuración comparado con movimientos juveniles de otras generaciones?

Dr. José Manuel Valenzuela: Por su puesto que hay elementos que son nuevos, particularmente el no reconocimiento de liderazgos, el no reconocimientos de un perfil programático vinculado a un proyecto de organización política.

El uso de las redes sociales por parte de los movimientos y los dispositivos tecnológicos como nuevas formas de mediación de la experiencia colectiva y social, donde estos dispositivos muestran cómo el vacío deviene en multitud. Vas a Central Park o cualquier sitio público de importancia para la comunidad, hay muy poca gente, pero de pronto a través de las redes sociales comienza a gestarse el llamado; esto que era un vacío se ve lleno de multitud, la gente proviene de todas partes.

Ahora en las movilizaciones se leen poemas, en vez los programas políticos, estamos frente a un escenario donde hay movimientos más horizontales, sin liderazgos muy reconocidos. No están allegados a los partidos políticos, no trabajan desde un programa histórico de sociedad o gobierno, uso de las redes sociales como medio de organización y hay un proceso claro de culturización y articulación del protagonismo juvenil en los movimientos sociales.