Historia, embargo atunero y actividades pesqueras en Ensenada

Para esta edición de El Correo Fronterizo entrevistamos a la Dra. Araceli Almaraz, Investigadora del Departamento de Estudios Sociales de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) quien nos habló sobre el embargo atunero, empresas familiares y la importancia de la actividad pesquera para el desarrollo de la ciudad y puerto de Ensenada.

 

El Correo Fronterizo: ¿En qué consistió el embargo atunero y cuáles fueron sus consecuencias para Ensenada?

Dra. Araceli Almaraz: El embargo atunero por parte de Estados Unidos tuvo lugar en 1993. De manera general, este embargo prohibía la importación del atún mexicano hacia el país vecino, generando millones de pérdidas y empleos para la región de Ensenada.

Este suceso imprevisto, acompañado además de un actuar a destiempo y de manera inconveniente por parte del gobierno de México, causó un gran desajuste económico. Siendo hasta la segunda mitad del Siglo XXI donde se comienzan a ver signos de recuperación.

Muchas empresas fueron embargadas. Las empresas familiares que lograron mantenerse ante el embate económico reubicaron sus capitales en otras actividades, como la vitivinicultura, por mencionar un ejemplo.

 

El Correo Fronterizo: ¿Hay registro de cuántas empresas se dedicaron o dedican a actividades relacionadas con la actividad pesquera?

Dra. Araceli Almaraz: A lo largo del siglo XX y hasta 2006 más de 300 empresas se formaron específicamente para actividades de exploración y explotación de especies marinas, con especies como almejas, mejillones, moluscos y especies extraídas de litorales.

 

El Correo Fronterizo: ¿Cómo fue el inicio de estas actividades en la región de Ensenada?

Dra. Araceli Almaraz: Comienza con las empresas familiares que se asentaron durante las primeras décadas del siglo XX, mismas que brindaron una importante huella en el desarrollo de la primera etapa de despegue de la ciudad. Estas empresas van a ser parte de personajes y familias como: Abelardo L. Rodríguez, los Hermanos Weinstein, Miguel Gándara, Leopoldo Domínguez, Guillermo Corral, Hans Backhoff (abuelo), la familia Hussongs, Esteban Cantú, Luis M. Salazar, por mencionar algunos.

Posteriormente, en la década de 1940, nuevas familias como Ruffo Sandoval y Toquer Carranco se suman a las actividades de pesca. Una de las características durante este período es que el capital nacional sobresale por encima del capital extranjero. Con esto se muestra el peso y arraigo de las empresas familiares en la región.

 

El Correo Fronterizo: Comenta que el capital nacional es mayor que el capital extranjero ¿esto quiere decir que, al menos la región de Ensenada se encontraba en un periodo de bonanza?

Dra. Araceli Almaraz: Sí era mayor el capital, pero el periodo de bonanza abarcó las décadas de 1960 y 1970. Se suman nuevas empresas alrededor de la industria pesquera, Pescadores Mexicanos S.A. de C.V., Empacadora Atunera de Ensenada S.A., Pesquera Mar Atún, y Atunidos, por mencionar algunas, que van a ser muy importantes por su inversión inicial y la rapidez con la cual acumulan capital. Lo que genera que más empresas del rubro se instalen en la región, así como otras relacionadas con servicios de mantenimiento y que se mueven alrededor de la actividad núcleo.

Uno de los elementos que permite identificar la bonanza en la región es el aumento de la población y natalidad; en 1940 la ciudad de Ensenada tenía 12 mil 531 habitantes, pasando a 30 mil en 1950 y en la década de los años sesenta llegando a la cantidad de 64 mil habitantes.

 

El Correo Fronterizo: El embargo atunero terminó con un fallo a favor de México por parte de la Organización Mundial de Comercio, donde se dictaminó que Estados Unidos causó un daño económico que asciende a más de 163 millones de dólares por año, a partir de esto ¿qué tiene que hacer el gobierno de México, que medidas tiene que tomar para evitar o estar mejor preparado ante futuros sucesos imprevistos?

Dra. Araceli Almaraz: Uno de los principales problemas durante los comienzos de las actividades relacionadas con la pesca fue que normatividad estaba definida a través de un enfoque centralizado, que no respondía ante las dinámicas regionales.

Lo que se tiene que hacer, hoy día, es pensar en el motor del desarrollo a través de la actividad núcleo, la pesca, que dinamice y donde haya una política y cooperación transversal que no esté asentada en otra cosa más que en una cultura respecto al mar y que favorezca a Ensenada