El Medio Ambiente presente en el Acuerdo Comercial México-Estados Unidos-Canadá

Al Gore, 45° Vicepresidente de los Estados Unidos de América, activista medioambiental y Premio Nobel de la Paz por su activismo sobre el cambio climático dijo que “la dicotomía entre desarrollo y sostenibilidad es falsa. Sin planeta, no hay economía que valga”. La responsabilidad en cuanto al medio ambiente ha sido adquirida por un amplio sector de la población; sin embargo gobiernos de diferentes países se han mantenido alejados de este tema o inclusive legislando en contra del medio ambiente.

En esta edición de El Correo Fronterizo se entrevistó a la Dra. María Eugenia González Ávila, Investigadora del Departamento de Estudios Urbanos y del Medio Ambiente y Coordinadora de la Maestría en Gestión Integral del Agua de El Colegio de la Frontera Norte sede Monterrey, quién nos habló sobre el Acuerdo Comercial Estados Unidos-México-Canadá desde una perspectiva del medio ambiente.

 

El Correo Fronterizo: ¿De qué manera debe entenderse el Acuerdo Comercial entre Estados Unidos, México y Canadá?

Dra. María Eugenia González: Este acuerdo se anunció como el inicio de una nueva relación comercial entre los tres países mencionados, que anteriormente formaban el extinto Tratado de Libre Comercio de América del Norte, este acuerdo, a manera general, eliminará una serie de barreras en cuanto a producción, intercambio y traslado de productos y bienes.

Ahora bien, puede resultar una obviedad pero las acciones anteriormente mencionadas tienen efectos directos en los recursos naturales y en el medio ambiente de cada país; lo cual debe estar vigilado ya que de existir un desbalance, las primeras afectaciones serán para las y los ciudadanos en su calidad de vida.

Sin embargo, hay que puntualizar que este acuerdo no es una solución a los problemas ambientales de cada país; pero al menos se contempla en el nivel comercial.

 

El Correo Fronterizo: Comentaba sobre afectaciones al medio ambiente en cuanto a la producción de productos ¿podría dar un ejemplo?

Dra. María Eugenia González: Existe un término llamado huella hídrica que, a groso modo, es la cantidad de litros necesarios para producir un bien o un producto. Tomemos el caso de la manzana y de un cítrico, la naranja. Para producir una manzana se necesitan 70 litros, mientras que para la naranja son necesarios 50. Estas cuestiones no son tan tangibles pero producir de manera descontrolada un producto como los anteriores u otros que requieren mayores cantidades de agua para su producción, afectarían las condiciones hídricas del país

 

El Correo Fronterizo: Regresando al Acuerdo ¿Qué cambios representa en materia ambiental en relación con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte?

Dra. María Eugenia González: En el Tratado de Libre Comercio el tema ambiental estaba suelto; formaba parte pero solo como un anexo. El Acuerdo Comercial incluye la prevención y reducción de la basura marina, la promoción de una gestión forestal sostenible, la protección a la capa de ozono, reducción de la contaminación del aire. Estas líneas ya no solo están dentro del tratado como anexo, sino que están plasmadas en el capítulo 18.

Como lo comenté anteriormente, este acuerdo no va a dar solución total pero es un buen comienzo; probablemente va a tener limitaciones al momento de aplicarse, sin embargo existe ahora el compromiso de los tres países de apegarse a las regulaciones ambientales compartidas.

 

El Correo Fronterizo: ¿No es raro que el gobierno de Estados Unidos haya aceptado estas responsabilidades en materia ambiental?

Dra. María Eugenia González: No podría decir que sea raro, pero sí es un avance que el gobierno de Estados Unidos haya aceptado este capítulo dentro del Acuerdo Comercial Estados Unidos-México-Canadá, dado que la agenda política de ese país se ha mantenido ajena a las cuestiones ambientales.

 

El Correo Fronterizo: ¿Qué es lo que sigue para el gobierno de México en cuanto al cumplimiento del artículo 18?

Dra. María Eugenia González: México se comprometió a promover los temas de interés en materia ambiental, uso sostenible de los recursos naturales, combatir el tráfico de especies, flora y fauna, vigilar la calidad del aire y otras cuestiones que se han mencionado. Lo que sigue es que el gobierno mexicano trabaje en lo pactado en el capítulo 18 y se cumpla.

 

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