¿Dejar las drogas con ayuda de Dios?

El primer paso a superar para volver a nacer en Cristo y formar una nueva identidad alejada del pecado, es su ingreso al detox donde el interno poco a poco se desintoxica del mundo. Esta fase consiste en entrar al cuarto de desintoxicación y estar en observación por más de tres días mientras pasa el síndrome de abstinencia, lo cual implica la renuncia al consumo de todo tipo de sustancias consideradas nocivas a la salud.

Para lograr esta reestructuración de la identidad, se utiliza una metodología que implica la narrativa oral, el relato visual y los estudios bíblicos, donde el interno es empapado de la doctrina evangélica, es expuesto a testimonios de líderes, servidores, pastores, y otros internos. Una vez que lograron explorar las fases de la experiencia de internamiento, el sujeto aprenderá a ver su propia vida y será capaz de dar cuenta de los varios matices en la nueva vida.  

En esta ocasión El Correo Fronterizo entrevistó a la Dra. Olga Odgers Ortiz, Investigadora del Departamento de Estudios Sociales en El Colegio de La Frontera Norte, quien nos habló sobre el libro “¿Dejar las drogas con ayuda de Dios? Experiencias de internamiento en los centros de rehabilitación fronterizos”.

 

EL Correo Fronterizo.- ¿Qué función cumplen los centros de rehabilitación dentro de la sociedad?

Dra. Olga Odgers Ortiz.- La función principal tendría que ser ayudar a las personas que tienen un uso problemático de sustancias a recuperarse y a poder salir de esa situación adictiva. Hay una diversidad de centros de rehabilitación donde el componente religioso es importante,  algunos son centros cristianos u otros centros que siguen el modelo de Los doce pasos; los cuales se basan en reconocer la existencia de un ser superior, es decir una dimensión espiritual. Por ello, el objetivo del proyecto es tratar de ver la función que cumplen estos centros en la sociedad, tomando en cuenta que son mayoritariamente centros religiosos.

 

EL Correo Fronterizo.- Dichas instituciones, ¿funcionan igual para los diversos sectores sociales?

Dra. Olga Odgers Ortiz.- Los centros son muy heterogéneos, en el proyecto que hicimos, dividimos la investigación en tres etapas, la primera etapa fue un diagnóstico general, donde se vio más o menos cuantos centros existían, a que población atendían y que modelo de atención proponían, si era un modelo clínico basado en la medicina orientado por profesionales con médicos y con psicólogos; si era un modelo espiritual en las diferentes versiones del método de Los doce pasos, o si se identificaban con una religión en particular, en todos los casos fueron centros cristianos.

Los centros son muy heterogéneos, muy diversos, algunos son gratuitos, otros tienen costos muy elevados, algunos son muy marginales, trabajan en condiciones muy precarias, otros tienen instalaciones cómodas. Mayoritariamente son o religiosos o bien espirituales, es decir, la oferta terapéutica laica en Tijuana, es casi inexistente, y eso para todas los sectores sociales. No es una característica específica de cierto grupo social. Conviene aclarar que este estudio se enfoca en los centros operados por la sociedad civil, no estamos analizando la oferta que vendría de la Secretaría de Salud, que es muy limitada, esto tiene que ver con que el presupuesto que hay para atender las adicciones  es muy pequeño.

 

EL Correo Fronterizo.- El papel que cumple la religión dentro de dichas instituciones ¿podría ser sustituido por alguna otra dinámica u orientación?

Dra. Olga Odgers Ortiz.- Antes de hacer la investigación había dos hipótesis, la primera es que la religión sería la inspiración para gente de diferentes iglesias o personas diversas de la sociedad civil, que por una vocación religiosa se preocupan por las personas que están en una situación de adicción, y que crean los centros de rehabilitación, pero que una vez los centros creados, la religión no tuviera un papel fundamental como modelo de atención.  La otra hipótesis es la contraria que realmente la religión es un elemento relevante en el modelo de atención evangélico.

Para hacer un trabajo de observación a profundidad, nosotros seleccionamos seis centros de rehabilitación, estos centros los seleccionamos porque son centros que ya tienen muchos años trabajando y tienen un modelo de atención más estable. Lo que encontramos aquí, no necesariamente se va encontrar en todos los centros evangélicos, pues, algunos de los centros donde este modelo está más desarrollado, está más trabajado, está más pulido.

Encontramos que  la religión si es un elemento muy importante en el modelo de atención, no solamente en la inspiración de quienes crearon lo centros, sino que realmente tiene una función terapéutica muy importante. Es importante decir que en centros que funcionaban mejor, eran más estables, con más trayectoria trabajando en adicciones, no eran iglesias quienes los fundaron sino que eran los propios ex adictos conversos de otros centros de rehabilitación. No son las iglesias quienes fundaron los centros para atender a otras personas, sino comunidades terapéuticas de ayuda mutua, en las cuales los propios ex adictos, van a guiar el camino de los nuevos adictos y van a ir siendo reemplazados progresivamente. El hecho de que no hay una iglesia que funda e instituye al centro, hace que dentro de los centros de rehabilitación haya una interpretación mucho más libre de los rituales, las creencias, la manera en que se deben establecer los servicios religiosos, esta gran flexibilidad les ha permitido realmente adaptar sus prácticas religiosas como un modelo terapéutico.

El papel de la oración, dentro de los centros de rehabilitación, está en horarios muy estrictos y rigurosos en la jornada cotidiana; está pautada por momentos de oración individuales y momentos de servicio religioso colectivo; los momentos de oración para quienes son creyentes, pueden constituir un recurso muy importante, porque funcionan como ansiolíticos, es decir, se trata de  una actividad que permite reducir los niveles de ansiedad que están asociados al proceso de desintoxicación, pero para quienes no son creyentes, el momento de oración es vivido como un momento de introspección, es un momento en el cual ellos están en un lugar seguro, en un lugar silencioso, en el cual tienen la oportunidad de reflexionar sobre su propia trayectoria, su propia historia de vida, las circunstancias que los han llevado a ese lugar, y respecto a lo que ellos quisieran hacer en un futuro cercano. Este momento de introspección para quienes no son creyentes también va a tener una función importante dentro del modelo terapéutico.

Otro elemento importante de la religión tiene que ver con el perdón, vemos que en los centros tipo doce pasos, se dice al interno que quien es adicto una vez, va ser adicto toda la vida, va ser adicto en recuperación, tiene que estar vigilante todos y cada uno de los días de su vida, porque en cualquier momento puede recaer. De ahí la frase “un día a la vez” hay que concentrarse cada día en no repetir el consumo, para poder mantener la abstinencia a largo plazo. La ventaja de este modelo es que crea una vigilancia para evitar recaídas, el problema de este modelo, es que está basado en una identidad estigmatizada, es decir, la persona se va asumir como adicto en recuperación y va a ser difícil que a partir de esa condición de adicto en recuperación, puede realmente construir una identidad positiva.

En el caso de los centros religiosos, la idea del perdón, permite reinterpretar la historia de consumo como una historia de pecado, una historia en la cual la persona no conocía verdaderamente a Cristo y por consiguiente pecaba y usaba drogas, pero a partir del momento de la conversión, Dios perdona y permite tener una vida nueva, por eso esta idea de volver a nacer, digamos que en términos simbólicos, permite librarse de la identidad negativa y permite asumir efectivamente yo fui un pecador, yo consumí drogas; pero Dios me perdonó y a partir de hoy soy una criatura nueva, es de alguna manera tener la oportunidad de empezar con una página en blanco, sin negar y sin olvidar lo que sucedió en el pasado, pero sin cargarlo como un estigma para la vida que comienza a partir de la conversión religiosa. Entonces simbólicamente, tiene un gran potencial para reconstruir identidades que no están estigmatizadas

El tercer elemento del modelo religioso que vale la pena destacar, dentro de los centros de rehabilitación, es una de las prácticas más importantes que tiene que ver con dar testimonio, desde la perspectiva evangélica es el relato de un suceso milagroso, a través del cual, se da constancia del gran poder de Dios, entonces en los centros, el testimonio suele ser una narración en la cual la persona dice, yo era pecador, yo consumía drogas, yo robaba, mataba, yo era pandillero etc., pero, conocí a Dios y a partir de que recibí a Cristo en mi corazón, soy una persona buena, y doy constancia de que es posible la transformación. Al repetir este testimonio, permite reconstruir una historia de vida en la cual ellos pueden imaginar un futuro bueno en el cual los proyectos de vida son diversos y son posibles, además permite predicar a otras personas que consumen drogas. Dando el ejemplo, diciendo si yo pude, si yo había caído a lo más bajo y ahora estoy libre de adicciones también tu puedes, entonces el testimonio es un elemento muy importante en este modelo.  

En la idea de la vocación, esta idea religiosa según la cual dios tiene un plan para cada una de las personas, entonces cada una de las personas tiene que entender y notificar cuál es el plan que dios tiene para él o para ella, con esta idea de la vocación, las personas que pasan por procesos de conversión religiosa, tienen una motivación muy potente para producir nuevos proyectos de vida, la propia comunidad religiosa al ver estos proyectos como parte del plan de dios, va ver un apoyo importante por parte de la misma comunidad para que la persona pueda cumplir este plan; entonces las redes de la comunidad religiosa, van a contribuir en que ese proyecto de vida nuevo tenga más posibilidades de tener éxito.   

 

EL Correo Fronterizo.- ¿Existe en México una oferta terapéutica laica? Es decir, centros de rehabilitación que no tomen en cuenta la religión como modelo terapéutico.

Dra. Olga Odgers Ortiz.- En México el estado tiene que ser laico, la libertad de credos como un valor fundamental. Entonces la atención terapéutica que proporciona el estado debe ser laica y debe respetar la libertad de creencias o de no creencias de todos y cada uno de los ciudadanos, y de las personas que acuden a esta atención.

Es importante destacar que los grupos evangélicos que nosotros analizamos en este libro, son comunidades de ayuda mutua, ellos eligieron y decidieron apoyarse en la religión para colectivamente como grupo salir adelante del problema de la adicción. Es importante que la sociedad garantice que quien requiera un apoyo para salir adelante de una adicción tenga la opción de bien acudir a un centro religioso si eso es lo que desea, si en esta persona existe el interés por la cuestión espiritual, pero también aquellos que deseen recibir atención terapéutica laica, que no tengan la dimensión religiosa o espiritual, puedan tener acceso a ello. En la actualidad ese es un problema real.

En la actualidad la oferta terapéutica laica es casi inexistente, lo que necesitamos para salvaguardar el estado laico donde realmente exista la posibilidad de que cada quien pueda elegir el tipo de oferta terapéutica que quiere, no es prohibir la oferta religiosa, sino fortalecer la oferta laica y muy particularmente el estado tendría que destinar una mayor inversión a los servicios públicos, para quienes presentan un problema de adicción.  Es muy importante distinguir los dos niveles, mantener a toda costa como un valor fundamental el carácter laico de la oferta terapéutica que ofrecen los centros de rehabilitación sin por ello cuestionar, condenar, suprimir la oferta religiosa que la propias comunidades han creado.

Los centros que tienen un modelo religioso lo dicen de manera clara y explícita, los centros evangélicos dicen, nosotros somos un centro evangélico y el modelo de atención que nosotros aportamos es un modelo religioso. El problema viene cuando las personas no pueden tener a otro tipo de centros y cuando realmente no tienen elección y tienen que acudir a este tipo de centros o bien porque son los únicos cercanos al lugar donde ellos viven o bien porque son los únicos que tienen tarifas accesibles o que no cobran. En ese sentido, quien está fallando es el estado, porque tendría que ver una mayor oferta, para quien entra a este tipo de centros lo haga realmente como una elección, que realmente haya decidido entrar a un centro de orientación religiosa.

El libro: ¿Dejar las drogas con ayuda de Dios? se presentará en el marco de las Jornadas de estudios sobre fenómeno religioso en las sociedades contemporáneas, que se llevará a cabo el día 10 de diciembre de 2018 en las instalaciones del Instituto Municipal de Arte y Cultura Calle 2a. s/n esq. Constitución, Tijuana B.C.