De sueños, miedos y deseos


“Tijuanas invisibles. De sueños, miedos y deseos” es un libro escrito por José Manuel Valenzuela publicado por El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) en 2012 y en 2013 su versión digital. Italo Calvino advertía sobre la condición ajena e irreconocible de las ciudades invisibles; ciudades inventadas, imaginadas, feminizadas. Ciudades de memoria, deseos, trueque, ojos, nombres, muertos y cielos. Las ciudades invisibles son relatos, búsquedas interminables, «sueños que nacen del corazón», intercambio de mercancías, palabras, deseos y recuerdos. Este libro parte de que las ciudades nos habitan, activan resortes memorísticos, confrontan representaciones, invitan a reorganizarlas, a imaginarlas de otra manera, como en los relatos del viajero Marco Polo a Kublai Jan. Marco Polo advierte que las ciudades invisibles no son ciudades reconocibles, pero la memoria teje anclajes para transportarnos a nuestras ciudades vividas y recordadas, reconocernos en sus itinerarios e imaginar tramas y entramados distintos a los sitios que habitamos.

A través de este recorrido por la ciudad que adoptó como lema “Aquí inicia la patria”, José Manuel Valenzuela nos presenta la historia del municipio y que, como se sabe, está fuertemente ligada a San Diego y a su condición de frontera. El autor señala que “los reflejos fronterizos son distorsionados. Nos invitan a reimaginar la ciudad, redefinir sus contornos sin olvidar el marco rugoso y agresivo de la otra frontera, la frontera real, la que genera miles de muertos, la frontera de anhelos divididos y esperanzas yertas”.

A lo largo de este libro, también escrito en inglés, el autor presenta diferentes tijuanas que convergen en el mismo espacio geográfico y que contienen dinámicas propias que invitan a reinterpretar y conocer la ciudad.

Algunas de ellas son, Tijuana-Isidora es la ciudad de sueños y deseos de los caminantes. Ciudad trizada pero recreada con los muchos que llegan, especialmente jóvenes que arriban para quedarse o cruzar la frontera. De Tijuana, algunos regresan marcados, tatuados, como si alambres de púas se incrustaran en sueños y corazones. 

Tijuana-Leonia se rehace entre desperdicios. Ciudad de desechos y basura, las sociedades de consumo amplían implacables los límites de Leonia, pero también la acotan, la amenazan, la sitian. Posiblemente llegue un momento en que las ciudades tengan que desaparecer para que la basura disponga del sitio santuario que merece. 

Las ciudades alrededor del mundo, además de gente y edificios, están llenas de símbolos, esto lo retoma José Manuel Valenzuela en Tijuana-Tamara, la ciudad de signos y ensueños es parte de nuestras ciudades. Tamara habita en los monumentos, en los mojones que demarcan fronteras sociales o territoriales, en las huellas simbólicas de distinción, en las demarcaciones que señalan adscripciones identitarias, en las casas y propiedades que conllevan estatus, en los vestuarios clasificatorios. Tamara como conjunto de “figuras de cosas que significan otras cosas”, es parte importante de los sentidos incorporados a la ciudad. 

Sin duda, muchas de las ciudades y más las que se encuentran en frontera, tienen una fuerte presencia de actividades económicas-comerciales, en este sentido, el autor expone que Tijuana-Eufemia se encuentra habitada por mercaderes que comercian productos legales e ilegales. El comercio interno e internacional ha sido importante, pero también posee escritores y contadores de historias. El trasiego de palabras se volvió necesario para narradores que quieren nombrar, contar y recrear las cosas que ocurren. Tijuana-Eufemia no es sólo un mercado de palabras y recuerdos, ahí se reúnen mercaderes y fayuqueros que dan vida a tianguis, sobre ruedas, centros comerciales y ventas de garaje. 

También es importante reconocer que la ciudad de Tijuana está construida por la migración y continúa siendo una de sus dinámicas del día a día. Valenzuela la describe como Eutropia, en donde la gente habita una ciudad y después se traslada a otra y a otra, y en cada una posee vida nueva, nuevos afectos, nuevos trabajos. Tijuana- Eutropia está conformada por migrantes de todo el país, cuyas redes sociales los mantienen unidos a sus lugares de origen. Y que relaciona con Tijuana-Pentesilea es la ciudad de los mundos transfronterizos, de los commuters que diario cruzan la frontera para trabajar del otro lado y regresan a dormir. También es la ciudad de quienes estudian del otro lado y de muchos otros que reproducen la interminable rutina cotidiana de cruzar la frontera para cubrir sus ansias de consumo o sin propósito alguno, sin poder ubicar en qué lado se encuentran, pues dominan ambos códigos culturales y no saben si están aquí, allá o en ambos lados. 

Existen muchas maneras de conocer a Tijuana. Según las formas, lugares y sentidos en que se transite. Como en Dorotea, donde las muchachas casaderas de cada barrio se casan con jóvenes de otros barrios, en Tijuana podemos descubrir e inventar las muchas e inabarcables ciudades que contiene y los barrios que se juntan. Tijuana es ciudad de contrastes y desigualdades. 

“Tijuanas invisibles. De sueños, miedos y deseos” escrito por José Manuel Valenzuela, se encuentra disponible en su formato electrónico: http://libreria.colef.mx/detalle.aspx?id=7350

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