El día de ayer dieron inicio las actividades del programa ambiental de Ecoparque de El Colegio de la Frontera Norte Festival de la Primavera. La Dra. Xiomara Delgado Rodríguez comentó que se trata de una iniciativa que busca acercar a juventudes e infancias a la cultura del cuidado por el medio ambiente a través de una serie de prácticas y talleres. La Dra. Delgado declaró:
“Hoy nos encontramos celebrando nuestro acostumbrado Festival de la Primavera. Es la primera vez que lo realizamos en un centro de atención múltiple, trabajando con niños de educación especial, lo cual representa algo muy significativo para nuestro proyecto”, comentó.
Durante la jornada se desarrollaron talleres enfocados en la siembra y el cuidado de las plantas, vinculados a un proyecto educativo sobre la milpa en Baja California. En este proyecto, los estudiantes han sembrado maíz, frijol y calabaza, lo que les permite observar procesos naturales como la germinación y comprender su relación con el entorno.
“Para ellos es el milagro de la vida: ver cómo una semilla que sembraron comienza a germinar y se convierte en una planta diferente, ya sea de maíz, frijol o calabaza”, explicó Delgado Rodríguez.
El festival también buscó generar conciencia sobre los cambios en el clima y la importancia de cuidar el entorno natural, promoviendo la idea de que las niñas y los niños forman parte activa del medio ambiente y que sus acciones influyen en él.
Además de los talleres ambientales, el evento contó con la colaboración de Museo El Trompo, donde se realizaron pequeños experimentos científicos para los estudiantes. Asimismo, se presentaron espectáculos de cuentacuentos, canciones y bailables a cargo de la Casa de la Cultura de Tijuana y del Instituto Mexicano del Seguro Social, que se sumaron a la jornada con actividades culturales dirigidas a las y los participantes.
La planeación del festival comenzó desde el mes de enero, cuando se decidió llevar esta actividad por primera vez a una escuela de educación especial, ya que anteriormente se realizaba principalmente en jardines de niños de nivel preescolar. Uno de los principales retos fue la comunicación con el alumnado, debido a que muchos estudiantes son sordos, por lo que se contó con docentes que apoyaron las actividades mediante el uso del lenguaje de señas.
“Conseguimos profesores que pudieran apoyar con el lenguaje de señas, de manera que todos los alumnos pudieran entender lo que se estaba realizando en cada actividad”, señaló la coordinadora.
El evento benefició a toda la comunidad escolar del CAM Helen Keller, que cuenta con alrededor de 280 estudiantes desde nivel preescolar hasta primaria, quienes participaron en actividades lúdicas, talleres ambientales y dinámicas recreativas diseñadas para fomentar la inclusión y el aprendizaje.
Finalmente, Delgado Rodríguez destacó que el objetivo del festival es promover la alegría, la participación y el aprendizaje a través de la naturaleza.
“Ellos tal vez no escuchan, pero son muy visuales. Participan, bailan y se llenan de alegría. Eso es lo que buscamos: que cada niño sea como un rayito de sol que nos trae la primavera”, concluyó.

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