Exploración a Baja California, 1958.

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  1. Introducción
  2. Redacción del presente volumen
  3. A Baja California a bordo del tigre volador.
  4. Mexicali
  5. Cañón de camino Tijuana-Mexicali
  6. Puerto de Ensenada
  7. Tijuana-Ensenada por la Misión de San Miguel.
  8. La Misíon de San Miguel Arcangel
  9. Tecate
  10. Valle de Guadalupe
  11. Historia de la Familia Meling
  12. San Pedro Martir
  13. San Quintín
  14. El Rosario.
  15. Pirómano
  1. La Sierra de Calamajué
  2. Bahía de los Angeles
  3. Misión Santa Gertrudis
  4. La ciudad fantasma de Calmallí
  5. Fragmento poético:
    Santa Marta
  6. Sierra Santa Clara
  7. Desierto de Sebastián Vizcaíno
  8. Bahía de las tortugas
  9. El comienzo del fin
  10. Ese curioso fenómeno de la niebla
  11. Descripción general del recorrido al regreso
  12. San Felipe
  13. ¡Un descanso y a empacar!
  14. Tijuana
  15. Cervecería Tecate
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Itinerario de la Segunda exploración

Mapa

Presentación

Dunas de Samalayucan

Ángel Bassols Batalla inició sus múltiples recorridos por el mundo desde temprana edad. Debido a la naturaleza del trabajo de su padre, el licenciado Narciso Bassols García –político y diplomático mexicano–, lo acompañó a Europa en un viaje previo al estallido de la II Guerra Mundial.

En sus años como adolescente comenzó a establecer contacto con las regiones y gente en México. A los 18 años decidió irse a vivir a la tierra de los yaquis en el estado de Sonora.

Trabajó y convivió con ellos por un lapso de tres meses, hasta que una enfermedad lo obligó a regresar a la Ciudad de México para ser atendido de urgencia en un hospital. Esa experiencia pionera lo marcó toda la vida. A consecuencia de ello, escribió una serie de cuentos que aparecieron en una colección dirigida por Juan José Arreola.

De esta manera, Geografía y Literatura irán juntas en diversos momentos, particularmente en aquellos relacionados con la práctica profesional de su carrera.

San Luis Gonzaga

Era un geógrafo con inquietudes muy diversas y una mirada ancha del mundo.

Estudió la licenciatura en la Universidad Estatal M. V. Lomonósov de Moscú (1945-1949) y en su regreso a México dictó una serie de conferencias –entre marzo y mayo de 1950– en el entonces Instituto de Amistad e Intercambio Cultural México-URSS.

Fue de tal interés, que el mismo Instituto las publicó como libro, titulado: “Cinco años en la URSS. Un estudiante mexicano en el país del socialismo”, (1950).

Ese fue el puntal de una serie de estudios en los que combinaba el diario de campo con el relato geográfico y el análisis económico regional. En uno de sus primeros trabajos, siendo técnico de la Dirección General de Geografía y Meteorología con sede en Tacubaya, Distrito Federal, intentó infructuosamente que se le aprobara un proyecto de investigación regional sobre Quintana Roo y Baja California. Cabe señalar que a principio de la década de 1950 ambos estados eran territorios escasamente conocidos del país, al igual que sus recursos naturales y patrimonio histórico.

Años después y desde la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (SMGE), gestionó con éxito en 1957 un financiamiento modesto pero suficiente, para llevar a cabo dos viajes de investigación sobre la península de Baja California. En ambos casos, acompañado de un biólogo del Instituto Politécnico Nacional (IPN), realizó un amplio recorrido en auto, caballo, lancha, lomo de burro y a pie, por los diversos caminos, senderos y rincones de la península.

Al dormir en la Sierra o en la playa, en “casas de campaña”, en modestas casas de huéspedes o pernoctando alguna vez en cuevas, le fue posible conocer la diversidad del paisaje, así como también las condiciones de vida de pequeños agricultores, pescadores, comerciantes y en general, de los habitantes de cada zona recorrida.

Dentro del ambiente sociocultural de la época, el geógrafo Ángel estableció contacto con grupos de pueblos indios como los californios, ya para entonces de escasa presencia, o con la comunidad rusa de los campos agrícolas de El Valle de Guadalupe.

El primer viaje fue realizado a principio del año 1958 y duró dos meses. Recorrió el territorio de Baja California Sur, escasamente poblado entonces y que carecía de un gobierno local propio; El segundo recorrido lo inició en diciembre de ese mismo año y lo concluyó en febrero de 1959.

San Luis Gonzaga

En este último se dirigió al estado fronterizo de Baja California. Contó con el apoyo suplementario del entonces gobernador Braulio Maldonado, quien le proporcionó un jeep y un chofer para sus recorridos por Baja California.

El Novillo

Redactó un informe de investigación para cada uno de los estados, acompañado de sus respectivos diarios de campo. Las dos narraciones resultan de gran utilidad para entender la labor geográfica realizada, los lugares visitados y sus impresiones sobre el paisaje, la flora y la fauna que les rodeaba.

Su posterior publicación en gruesos sobretiros del Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (tomos LXXXVIII y XCII respectivamente, –el primero en colaboración con el biólogo Gastón Guzmán Huerta–), constituyen textos con los cuales inicia un trabajo sistemático durante varias décadas, de investigación regional sobre el norte, noreste y noroeste mexicanos.

Imagen

En suma, fue un esfuerzo individual y colectivo, que sólo culminaría cuarenta años después con los dos volúmenes dedicados a las franjas fronterizas de México y Estados Unidos, publicados por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre 1998 y 1999.

Así, además de la Primera y Segunda Exploración Geográfico-biológicas sobre la península de Baja California, publicó cinco libros como autor único o como coordinador de proyecto así como decenas de artículos y ponencias sobre la frontera norte de México. Ayudó así mismo, a formar nuevos investigadores especializados en estudios de economía y geografía regional.

El análisis de la formación histórica de las grandes regiones en México, constituyó su obra más sólida y fecunda como investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.

Durante las cuatro décadas finales del siglo XX construyó un proyecto de largo plazo, el cual pasó de una primera etapa constituida por los estudios en dichas exploraciones geográfico-biológicas a una segunda dedicada a estudios sistemáticos de geografía económica del norte mexicano y, finalmente, una tercera etapa de investigación que amplió su visión hacia la franja fronteriza.

Eran ya visiones de conjunto que observaban el marco de relaciones geopolíticas y geo-económicas de carácter binacional existentes entre México y Estados Unidos.

Se pensaba una síntesis general en que el espacio transfronterizo se concebía como una arena permanente de conflictos, de divergencias y de la necesidad de construir acuerdos gubernamentales por consenso.

Decenas de viajes nutrieron la investigación de campo y fueron acompañados de la toma de cientos de fotografías (capturadas en formato de diapositivas, slides), la mayoría de ellas realizadas por el mismo Ángel Bassols Batalla.

Para efectos del presente catálogo se han seleccionado las imágenes de mayor interés histórico-geográfico; dadas las características de su calidad técnica y conservación –no obstante haber pasado décadas enteras guardadas en cajas de metal, en la biblioteca personal del autor–, se incluyen fotografías tomadas a lo largo y ancho de la frontera norte mexicana.

En términos cronológicos, inician con los primeros dos viajes a la península de Baja California ya mencionados (1958-1959), y continúan en las siguientes décadas.

Mapa

Dichas fotografías abarcan todas las demás entidades norteñas: Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Resultó inevitable mas no intencional, el que hubiesen más fotos de un estado que de otro.

No se trata de una “sobrerrepresentación” en términos visuales, sino de la localización que hasta el momento se ha logrado del acervo personal del geógrafo, por lo que queda abierta la posibilidad de sumar a éste un mayor número de imágenes en el futuro.

Restante

El autor insistió, en vísperas de su partida del mundo, en el valor de su acervo fotográfico, arduamente logrado a lo largo de su fecunda vida como geógrafo con inquietudes universales.

Mediante ellas, un ojo acucioso podrá reconocer paisajes transformados con el tiempo, por la acción humana y los procesos ecosistémicos regionales; costumbres locales de una época que parece algo lejana, y sin embargo, identificada a plenitud con la vida de mediados del siglo pasado; actividades ligadas a una economía estable con presencia algo más visible del aparato estatal, dentro de la época del llamado “desarrollo estabilizador”.

Restante

Lejos del destello nostálgico que acompaña a la frase “del México que se nos fue”, el registro fotográfico abre ventanas y permite lecturas sobre el paisaje, la sociedad y la economía fronterizas en su devenir histórico reciente.

El rescate del acervo fotográfico y su disposición en red a través de la plataforma generada desde la página electrónica de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), fue logrado gracias al interés mostrado desde un inicio por el Dr. Tonatiuh Guillén, quien ofreció el apoyo del equipo técnico de la institución para lograr el objetivo.

El catálogo es producto del trabajo coordinado entre la familia Bassols Ricardez (Ángel, Mario y Margarita, por orden cronológico) y El Colef, desde noviembre de 2013. Todo ello para lograr una presentación adecuada y de indudable interés dentro de la investigación regional.

Después de un minucioso trabajo de ordenamiento por entidades federativas, identificación de títulos y de las fechas de la toma de cada diapositiva del acervo que consta de 450 fotografías sobre la frontera norte de México, se ha realizado una selección para la construcción de un sitio web que presente al público un panorama general de este trabajo.

Se aclara que las mismas no son uniformes del todo en calidad fotográfica, conservación del color y encuadres justos. Para ello el equipo técnico de El Colef cuyo trabajo fue coordinado por Alfonso Caraveo, Mariel Fonseca, Aimeé Melo González ,Valentín Leyzaola y Raúl Moyado, logró unificar, dar claridad y sobre todo, plasmar visualmente de manera atractiva, un conjunto de imágenes que adquirieron de esta forma un nuevo sentido.

Ello en el convencimiento de que podría obtenerse algo más que la curiosidad fotográfica presente en el imaginario visual del geógrafo.

Dentro de los estudios existentes sobre la obra de Ángel Bassols Batalla, ésta es sin duda una faceta un tanto novedosa, puesta justamente a disposición del público interesado. Es dicho público quien podrá evaluar su pertinencia y acaso lograr reconocerse en su historia misma. Como botón de muestra de su polifacética obra, la selección fotográfica aquí expuesta se dirige a un universo de personas no necesariamente vinculado a la investigación regional. No obstante, se identificará en su caso, con las raíces y semillas desprendidas de la variada geografía nacional.

Mario Federico Bassols Ricardez

Tijuana, agosto de 2014

Redacción del presente volumen

Creí más útil hacer estudios concretos de tipo general sobre los aspectos esenciales de la Geografía Física de toda la península (panorama orográfico, suelos y regiones naturales), evitando hablar de clima y la vegetación, que han sido tratados por diversos especialistas.

Al Sur del Rosario

Presento también estudios sobre los recursos minerales, hidráulicos y marinos de Baja California, abarcando problemas de interés general; finalmente, resumo los principales problemas del Territorio de Baja California Sur y del Estado y, particularmente, las observaciones realizadas en el desierto de Vizcaíno, para realzar su importancia.

De México a Baja California a bordo del tigre volador.

De México a Baja California a bordo del tigre volador

El Tigre Volador nos espera impaciente y cuando, a las 8.10 de la mañana, despegamos de la pista, México está envuelto —igual que hace un año, al salir rumbo al Territorio de Baja California Sur — por la espesa bruma invernal. Todo lo invaden las nubes inmensas que vienen del norte y se ocultan a nuestra vista incluso las cimas de altas montañas. Sólo se descubre el vaso de Texcoco, inmenso, mostrando el contraste de agua, costras de inútil suelo y polvo en la lejanía: las lluvias de este año lo han llenado más allá de lo acostumbrado y parece ofrecernos la visión de algo que siglos atrás fue imponente. Cruzamos las barreras de nubes y la alta meseta, la bruma y la obscuridad quedan atrás.

Costa oriente de La Paz

Ante nosotros, en sucesión ininterrumpida de paisajes gigantescos, aparece la continuidad maravillosa de la patria mexicana.

Primero El Bajío, cuna de la historia moderna nacional, con sus amplios campos ocres o pálidos, mojados aquí y allá, hacia las laderas del cerro del Cubilete. Montes deshechos, lavados, desnudos, de Guanajuato, que observamos desde 4,000 metros como un escenario de casa de muñecas. Entre manchas de nubes oscuras, el suelo carcomido, derruído, de Zacatecas y Durango.

Aquí se abren los valles —con lagunillas y embalses— hacia Canatlán, Guatimapé y Patos, para ceder su lugar hacia el oeste a las grandes moles de la Sierra Madre.

Montanas cacachilas

La Cordillera Occidental divide allí a Durango y Sinaloa y al norte se observa un vasto complejo de montañas, cuyo paso es tremendamente difícil por tierra. No lo es menos por el aire, donde nuestro pájaro de acero resiente la penetración encontrada de las masas aéreas y cae en “bolsones” que hacen descender 200 y 300 metros a la nave. Atrás dejamos la vegetación de cactáceas y paulatinamente aparecen los pinos aislados y los macizos de plantas menores que afianzan el suelo en la cresta de la sierra. Barrancas inmensas; ríos poderosos que bajan hacia el mar; pueblos aislados de mineros y montañeses, que parecen alfileres clavados en un gran mapa mural.

Al fin acaba la serranía, se derrumban los últimos contrafuertes y aparecen los campos de planicie costera: Guamúchil, Los Mochis, El Fuerte. La surrealista bahía de Topolobampo nos sirve de fondo, hasta que alcanzamos las aguas del Golfo de California. Minúsculos, multicolores, se deslizan al oriente los terrenos de los ríos Mayo y Yaqui, divididos de la Costa de Hermosillo por la ruda de aparición del Bacatete. Parece interminable nuestro viaje.

Las horas se suceden, una tras otra, el sol se eleva y cae hacia el oeste y el “Tigre” sigue su marcha sobre el suelo de México. Después de Guaymas, corremos sobre el litoral del desierto del Altar: arena, montes, soledad. De pronto, a nuestra izquierda, el primer trozo de territorio bajacaliforniano: la isla Ángel de la Guarda se destaca entre la escasa bruma vespertina.

Costa del Sureste de BCS

Sus altas montañas parecen salirnos al encuentro, ofreciéndonos la bienvenida cordial. Más tarde se perfila la sierra de San Pedro Mártir, oscura, pétrea, mucho más impresionante que las serranías en el sur peninsular.

Acaba Sonora junto a la desembocadura del río Colorado y entramos de lleno al valle de Mexicali: inmensa mezcla de brazos acuáticos, terrenos salitrosos, arenales y campos verdes, azules, negros, hasta perderse en la distancia. La Sierra de Cucapás limita al occidente y más allá se levanta sobria la Sierra Juárez. El “Tigre” se clava junto a la línea fronteriza: Mexicali a la vista.

La tarde languidece cuando tocamos de nuevo la noble y querida Baja California.

Jeep en desierto

Acompañados del amable Dr. Elihú Gutiérrez, visitamos el Palacio de Gobierno para saludar al Secretario General, Rafael Moreno Henríquez y al Gobernador, Braulio Maldonado. Están muy interesados por nuestras investigaciones y nos prometen toda clase de ayuda, proporcionando de inmediato un jeep para comenzar los recorridos.

Varios periodistas desean conocer los motivos y finalidades del viaje; concedemos entrevistas que serán de enorme utilidad, pues Baja California sigue siendo ignorada por los mexicanos y la etapa del conocimiento científico apenas comienza:

" Somos todavía de esas gentes, verdaderos pioneros que tratan de descorrer el velo que oculta la realidad."

Mexicali

Poco se ha hecho por lo que toca a la industrialización en gran escala del principal producto regional: el algodón. No existe ninguna industria textil importante (excepto manufactura de sacos), lo más interesante es la fabricación de manteca a base del aceite de la semilla, proceso que conoceremos más tarde.

Mexicali Mexicali

Salimos por vez primera a la región agrícola vecina y ello nos permite observar el crecimiento de la ciudad, comparando con el estado que guardaba durante mi anterior visita, en 1951. Aunque insuficiente todavía –como dije antes-, el proceso de industrialización ha comenzado y en toda una franja, al sur y sureste de Mexicali, abundan hoy las fábricas y talleres.

Mexicali- Molinos y semilleros

Jabonera del Pacífico en Mexicali

Los molinos de trigo se multiplican, junto a bodegas de Semilleros del Norte, y productoras de forrajes e insecticidas, con fuerte participación o como simples sucursales de empresas estadunidenses (Ralston Purina de México, Graneros del Desierto, Ortho, Química Agrícola del Pacífico). (…)

Mexicali - Algodón, el oro
blanco del Noroeste

Jabonera del Pacífico en Mexicali

La mayor parte de los establecimientos poderosos se dedican a trabajar directamente con el algodón, el oro blanco del Noroeste; en el camino a González Ortega (Palaco), se encuentran Algodonera Escandón, Fumigadora Basan (que dispone de 7 pequeños aviones fumigadores), Industrias Unidas de Baja California, Compresora Unión.

Mexicali -Aceros del Norte

Mexicali

(..) al sur encontramos la Despepitadora de Mexicali y las grandes Empresas Hohenberg y Jabonera del Pacífico, pertenecientes al consorcio Anderson & Clayton Co. Desde hoy expresamos nuestro deseo de visitar esta última compañía (la más importante del valle y de todo México en su género), además de las fábricas pioneras de vidrio, aluminio y “Aceros del Norte”.

Trayecto a San Luis Río Colorado

Puente en San Luis Río Colorado

En el trayecto a San Luis Río Colorado surgen nuevas empresas algodoneras, depósitos aislados de maquinaria, cementerios de autos desechos o viejos –que serán magnífica chatarra para las futuras plantas metalúrgicas- y la estación de 50,000 KV (Compañía Eléctrica Mexicana), que abastece parcialmente de luz y fuerza a la región. De pronto aparece el río Colorado y el paso de pontones sobre el río, que hoy se utiliza en forma provisional, en tanto se inaugura el nuevo y grandioso puente que conduce a la tierra sonorense.

" Agua turbia, café, plena de lodo y arena; líquido precioso que hace fructificar el suelo aparentemente estéril. Vida, alfa y omega, principio y fin del Estado de Baja California. "

Mexicali - Laguna Salada

Laguna Salada

Sólo desde arriba de la cuesta de La Rumorosa podemos darnos cuenta del formidable panorama regional:allá hacia el este, envuelto en la nube de polvo está el valle, encerrado al occidente por las sierras del Centinela y de Cucapás, que como lengüeta se extiende hacia el sur casi hasta la ribera del Golfo.

Laguna Salada

Luego, más cerca de nosotros, el gran vaso hoy seco de la Laguna Salada, desde donde se levantan los contrafuertes de la Sierra Juárez

La Rumorosa - Camino Tijuana-Mexicali

Toda la influencia del desierto se manifiesta en forma evidente, pues incluso en la parte alta, a 950 m. las cactáceas, arbustos espinosos, yucas y agaves, comienzan a aplastar al pino piñón y las otras plantas comunes en la alta Sierra.

Sierra Juarez

La Rumorosa, entra la zona donde comienza a dominar la flora serrana, sobre todo el pino piñón, que no puede crecer demasiado debido a los embates del viento y las condiciones del suelo; el datilillo y las cactáceas escasean.

Sierra de Juárez

Sierra Juárez Sierra Juárez

A mayor altura, 1,650 m., se ven ejemplares de pino ponderosa, distribuidos entre grandes piedras que le dan al terreno un aspecto de paisaje extraterráqueo.

"El piñón desaparece y la flora del bosque de coníferas por vez primera semeja la típica imagen de un bosque nórdico. "

Ensenada

Chapultepec

El atractivo puerto amanece cubierto por la niebla que se forma sobre el mar y avanza tierra adentro.

Chapultepec

Desde las colinas de Chapultepec se ve abajo Ensenada, como una pintura irreal, exótica, de colores exagerados por la mano del hombre, rodeada materialmente por la niebla y limitada por el mar azul increíble

La misión de San Miguel Arcangel

De pronto nos encontramos frente al mar, cerca de las ruinas de la Misión de San Miguel, en cuyas cercanías corre uno de los raros arroyos de importante corriente en el noroeste de Baja California:

Ruinas Misión de San Miguel Arcangel Valle de Guadalupe

"La costa es de altas rocas, quizás de 60 a 80 metros, que se despeñan brutales hasta tocar el agua del Océano Pacífico y son divididas por pequeñas playas arenosas de interés turístico. [...]

Tecate

Tecate La Rumorosa Cervecería Tecate

Tecate es una tranquila y pequeña villa de trabajo, que se sostiene principalmente por las labores de la cervecería local, del tránsito turístico y del movimiento comercial. Perteneciendo a la vertiente del Océano Pacífico, su clima es menos extremoso que en Colonia Alaska, fresco en invierno, con lluvias aisladas, aunque el verano es más caliente,, por su escasa altura sobre el nivel del mar. Ayer en la noche, a las 22.00 horas, hubo 10°C y un viento húmedo soplaba desde la costa tierra dentro. El frío es violento a las 7.00 a.m., cuando salimos para recorrer el nuevo camino a Ensenada.[...]

El valle de Guadalupe

Valle de Guadalupe Valle de Guadalupe Valle de Guadalupe Valle de Guadalupe

El valle de Guadalupe es una magnífica planicie, con salida hacia la costa, que permite la penetración de vientos húmedos y cuenta además con agua suficiente en pozos y con la corriente de río Guadalupe. [...]

Hasta hace poco tiempo los rusos que emigraron acá por cuestiones religiosas y persecución política, a principios de siglo, cultivaban las tierras negras de este recodo pródigo de Baja California. Introdujeron nuevos cultivos, trigo, alfalfa, maíz, además del olivo, vid y cítricos (dados a conocer en la península por los jesuítas); trajeron maquinaria y con su constante trabajo transformaron el valle.

Después se formó el ejido El Porvenir, que tiene más de 60,000 olivos. En la actualidad, cuando muchos de los rusos han emigrado a los Estados Unidos o se han ido a residir a Ensenada, las zonas ociosas deben dividirse entre campesinos mexicanos sin tierra.

"Curioso es en verdad este oasis eslavo en suelo nacional; las casas de adobe pintadas de blanco, la iglesia —sencilla y limpia— de religión Malakan, los rostros blanquísimos y las rubias cabelleras de los rusos, su dulce y bello idioma, causan profunda impresión.

Sin embargo, el aislamiento de los europeos con respecto a los mexicanos, sus estrictas leyes y su rebeldía a los ordenamientos nacionales, ha llevado a la postre a la liquidación paulatina de la colonia rusa de Guadalupe. Converso con ellos y me informan que ya no hay más de 30 a 40 familias; su número decrece por momentos.

El camino ancho nos lleva directamente a la orilla del mar, de nuevo al pintoresco Sauzal; después tomamos la ruta recorrida ayer, pero en sentido opuesto, hacia Ensenada.

Temprano salimos a recorrer los valles al sur de Ensenada, pertrechados ya con todo lo necesario para llegar hasta el desierto de Vizcaíno.

Valle de Santo Tomás Valle de Santo Tomás Valle de Santo Tomás

La sucesión de valles de interés agrícola, que se ven limitados al oriente por la Sierra San Pedro Mártir, al occidente por la costa y al norte y sur por cerros y colinas que forman parte del sistema montañoso, es uno de los aspectos más dignos de estudio para cualquier científico que visite la Baja California.[...]

Historia de la Familia Meling

San Pedro Mártir

Ya tarde arribamos ayer al rancho de Andrés Meling, pequeño hotel que es verdadero oasis de reposo y buena alimentación en el ambiente de la serranía. (..)

“ Interesante resulta hablar con este viejo, conocedor profundo de la Sierra San Pedro Mártir, que llegó acá en 1912 y espera morir en esta maravillosa región. ”

Desde aquella fecha, se estableció en San José, dedicándose a buscar oro en los arroyos de la vertiente exterior, a cultivar la tierra y criar ganado mayor. Los perales que plantó a principios de siglo están hoy desarrollados y su amplio ramaje proporciona agradable sombra en los calurosos días del verano.

San Pedro Mártir

"Cuando joven, nos dice, recorrió toda la Sierra, hasta La Corona, la misión de San Pedro Mártir y la Cumbre Encantada, desde donde se domina media península."

Soportó el terrible frío invernal, tirado bajo los grandes árboles, y esperó impasible en las cuevas a que pasaran las tormentas de nieve y las densas nieblas.

Así, hundiéndose en la naturaleza aprendió el afable noruego a comprenderla. Conoció todos los recodos y todas las piedras y podría llevarnos sin brújula de norte a sur y de este a oeste.

San Pedro Mártir

" Pero cincuenta años no han pasado en vano: Meling y su esposa ya no pueden subir a la Sierra como lo hacían antes y sólo nos despiden en la puerta de su casa. "

Allá abajo está San José, pueblo perdido entre el mar de montes que se hunde hasta el valle de San Telmo y el Océano, cubierto de nubes. San Pedro Mártir

“ Por otro lado, San Pedro Mártir se levanta como
una muralla hasta 2,500 m. de altura. ”

Parece estar aun tan lejana, tan distante de nosotros, que se antoja una meta imposible de alcanzar; el eterno granito que estructura la serranía se vuelve dominante a los 900m. y entre más subimos, mayor es el tamaño de las rocas y más alegre también el aspecto que ofrece la flora.

San Pedro Martir

San Pedro Mártir

"San Pedro Mártir las mesetas condicionan la existencia de un ambiente glacial, donde el hielo se conserva eterno bajo los árboles."

Los pastos se queman y el furioso embate derriba los pinos endebles, formando “cementerios” donde yace la madera muerta. El suelo es allá delgado, las raíces poco profundas pero extensas, la roca todo lo invade y lo domina.

En verano San Pedro Mártir es un paraíso. No hace allá el calor asfixiante de las zonas bajas y el bosque ofrece color, aroma y bondad: invita al estudio y devuelve el optimismo. San Pedro Mártir

“ ¡Quién pudiera venir de nuevo en julio, para correr a caballo por anchas planicies y escalar los rudos picachos del “techo” bajacaliforniano! ”

Las bestias nos llevan con rapidez hacia la región baja, hasta alcanzar el límite del pino piñón (1,800m.), las primeras cactáceas a los 1,700 metros y los encinos —tres diversas variedades— y los sauces.

San Pedro Mártir

A poco más de 1,100 m. se encuentra el rancho La Joya, donde ya se cultiva maíz de temporal, abandonados sus pobres habitantes entre la inmensa lejanía de la montaña.

"La Cuesta de la Muerte es verdaderamente un desafío, entre el abismo y una pared de roca, hasta templar el ánimo o llevar el miedo terrible al viajero. San José “como que no parece”.

Hacia medio día nos despedimos de los Meling y emprendemos el regreso rumbo a la costa. Con tristeza vemos por vez postrera a la cercana serranía, que dentro de unos días volverá a estar frente a nuestros ojos, desde otro ángulo.

San Quintin

Bahía de San Quintín

Estamos llegando ya al final de la sucesión de valles que se extienden al sur de Ensenada; San Quintín es de sumo interés geográfico e histórico.

Aquí se conservan los restos de proyectos colonizadores por parte de ingleses, intentados hacia fines del siglo XIX: ruinas de la “canería” junto al mar, del ferrocarrilito de vía angosta; tumbas perdidas entre el polvo y la arena, con los nombres de
H. Jones Hunt 1893, J. R. Hyde 1897, Francis B. Henslowe, of Wermingby, Norfolk, julio 24 de 1896.

Bahía de San Quintín Bahía de San Quintín

“ Por fortuna esos intentos de colonizar Baja California fracasaron, pues de otro modo es muy probable que la península fuera hoy posesión extranjera. ”

Al fondo los “cinco volcancitos” vigilan la hermosa bahía de San Quintín.(…) Aparece el primer oasis, allá abajo del barranco, donde El Rosario se extiende entre frutales y aisladas parcelas. Se acaba la “civilización”, entramos al desierto.

El Rosario

Misión de El Rosario

Los habitantes de El Rosario resienten en mayor grado la escasez de agua; sería necesario –dicen– perforar 3-4 pozos para obtener el líquido a escasos 8 pies abajo de la superficie, pero ¿quién se acuerda de que existen estas gentes, perdidas al sur de los floridos valles?

16 kilómetros adelante de El Rosario aparece, entre los cerros desnudos, el típico cardón y el bello cirio, junto a la hermana cholla y disímbolos arbustos espinosos. Los lomeríos son el “habitat” ideal del cirio, alcanzando éste alturas hasta de 5 metros, coronado su cima por flores que le dan una elegancia difícilmente alcanzada por otras plantas en Baja California y en todo el México árido. Adelante de La Turquesa, el cirio está ya en toda su plenitud, con alturas superiores a 15 m., ostentando un grueso tronco y numerosas ramas, formando verdaderos bosques: es el rey del amplio desierto pedregoso.

Misión de El Rosario

De aquí partiremos mañana para alcanzar el punto más alto del cerro El Matomí. Tratamos de dormir, entre centenares de enormes ratones, ratas-canguros y otros roedores, que penetran a la casa y llegan hasta el sitio donde nos hemos recostado. Noche increíble de libertad animal.

El único habitante es un tipo fantástico; vive solo entre ratas, tuzas y conejos, oyendo a diario el aullido de los coyotes, cazando borrego salvaje en los cerros, enfermo por la desnutrición y el frío del invierno. Cerca hay dos o tres hectáreas de tierra que podría cultivarse, pero son patrimonio de un norteamericano, que llega en avión de vez en cuando. El pobre hombre hace mucho con resistir la soledad y la tristeza.

Pirómano

Pirómano

Parece uno perderse, extinguirse entre ese paisaje desértico de cerros desnudos, donde sólo crecen la noble cholla, el palo Adán, mezcalillo y —en menor proporción cada vez— cardón y cirio. Incluso estas últimas plantas desaparecen conforme nos adentramos rumbo al norte, por entre mesas y terrenos volcánicos de granito y areniscas, cuestas rocosas por donde los animales resbalan y parecen estar a punto siempre de caer. [...]

En plena noche nuestro guía quiere “practicar” uno de sus deportes favoritos: la quema de vegetación. Debemos usar la persuasión y la fuerza para disuadirlo en sus propósitos. ¡Quemar las datileras aquí donde todo es desolación y aridez extrema!

Un viaje por Baja California

Adiós a Pancho para seguir el camino que no tiene fin. Pronto llegamos a las ruinas de la misión de San Fernando. En realidad un viaje por Baja California es llevar a cabo brincos de una a otra antigua misión, donde no quedan por lo general sino restos de casas, sembradíos y trozos de historia antigua. [...]

Desierto de Altar

Retorno a San Agustín. Ya sobre la carretera transpeninsular, está El Mármol (Onix), yacimiento importante del precioso onix, hoy sin explotarse a causa de los problemas de mercado, ya que el producto se exporta a los Estados Unidos. Las escasas familias de obreros reunen sus pertenecias y parten en busca de nuevos horizontes. [...]

La Sierra de Calamajué

La Sierra de Calamajué

Ese sobrecogedor pedazo de suelo californiano

Es cortada en dos pedazos por el camino que se dirige rumbo a la costa del Golfo: en lo alto se empobrece incluso la vegetación desértica, nada hay, excepto cerros desnudos, lomeríos interminables de roca, hasta que al fondo se descubre el mar azul. [...]

Bahía de los Ángeles

Bahía de los Ángeles Bahía de los Ángeles

La Bahía de los Angeles es un punto privilegiado de la costa peninsular. La temperatura alta siempre, incluso en invierno; las aguas del Golfo ricas en especies, la belleza de la costa un sueño convertido en realidad. Por ello Los Angeles son centro turístico de primera categoría… aunque desgraciadamente para los extranjeros, que arriban por avioneta o por barco. [...]

A los pocos minutos de haber zarpado se dibujan nítidamente, en lugares opuestos, la línea de la costa peninsular teniendo como fondo altas montañas y el Cerro Colorado y las agrestes serranías de la gran isla Ángel de la Guarda.

En esta región de México pueden observarse todavía regiones casi desconocidas, donde nada ha tocado la mano del hombre y que esperan pacientes el día de su verdadero descubrimiento científico. [...]

Bahía de los Ángeles

Debemos dejar la Bahía de Los Angeles, para continuar la ruta al Desierto de Vizcaíno. A las 8.30 de la mañana la temperatura es de 18 ° y no parece que estuviéramos en invierno, mientras en la otra vertiente de la península hay humedad y frío: en la bahía existe un verano eterno. [...]

(..) Aislada entre los cerros está la vieja misión de San Borja, que conserva en bastante buen estado el edificio construido hace 200 años. Es otro de los sitios en Baja California que podrían ser estudiados por historiadores jovenes, los cuales desentrañarían diversos aspectos oscuros de la colonización jesuita en la península.

Misión Santa Gertrudis

Misión Santa Gertrudis

De inmediato partimos rumbo a la cordillera para llegar al sitio donde fue fundada otra misión: Santa Gertrudis.

Calmallí

Como una visión novelesca surge de pronto la ciudad fantasma de Calmallí, antiguo emporio minero cuyas reservas quedaron agotadas y hoy es solamente una colección de ruinas, de casas abandonadas y de maquinaria corroída por la acción del tiempo. Muy cerca está El Arco.

Calmallí

La historia de Calmallí nos la relatan antiguos mineros que hoy viven del comercio en El Arco: hubo dos épocas de auge, la primera fue a fines del siglo XIX cuando se explotó el oro y la última, hasta hace unos 20 años, a base de trabajar el cobre. Toda la región de Calmallí era rica en placeres, minas y vetas de oro; El Arco fue acaso más importante y contaba con centenares de mineros hasta 1939. En la actualidad es un simple punto de interés comercial sobre la carretera.[...]

Fragmento poético: Santa Marta

11 de enero

Aun cuando el sol está ya casi en el cenit, todavía la niebla —espesa y oscura — cubre las moles grises de Santa Marta y una capa húmeda, semejante a un tapete, se enrolla minuto a minuto desde la zona del volcán Las Tres Vírgenes hacia la extremidad del “codo” peninsular.

13 de enero

Aprovechamos el descanso para salir a conocer los manantiales de Santa Águeda, que no pudimos visitar el año anterior.

14 de enero

Lo último que me dice un obrero es la siguiente frase, verdaderamente patética: “¡Que nunca se acabe la mina! “

Sierra Santa Clara

Sierra Santa Clara

En estos parajes falta incluso la humedad que traen las nieblas, pues la propia Sierra defiende de la entrada de los vientos marinos y entre los campos de piedra sólo se observa escasa cholla, palo Adán y arbustos espinosos. [...]

Desierto de Sebastián Vizcaíno

Sierras Vizcaíno

16 de enero - Hemos acampado junto a las estribaciones exteriores de la Sierra Pintada, que limita al suroeste y oeste el desierto de Sebastián Vizcaíno y cuyos caracteres son —igual que Santa Clara— de extrema aridez y acentuada pobreza en materia de flora.

Aunque hay algunos “palos” cubiertos de líquenes, se advierte que también Pintada obstaculiza el paso de las nieblas. Las estribaciones exteriores de estas serranías quizás sean las más áridas zonas de toda Baja California. [...]

(…) Tierra aparentemente muerta, pero en realidad de enorme riqueza mineral.

Bahía de las Tortugas

Bahía de las Tortugas

[...] Hace 60 años –dice–, todo el territorio del desierto era una zona de promisión; mineros, cazadores y marinos la invadieron, sacando el oro de las minas y placeres, cazando animales y robando la fauna acuática.

Miles de berrendos pacían en la montaña y las planicies, millones de tortugas vivían en la costa, al lado de las almejas, el abulón y la langosta.

Los japoneses fundaron una empacadora en Bahía Tortugas y explotaron sin misericordia los recursos; barcos norteamericanos se llevaron toneladas de gigante langosta y los franceses que dirigían la empresa del Boleo en Santa Rosalía, se dedicaron a “fusilar” berrendos, sin que nadie los molestara nunca. Hoy los berrendos son raros, las tortugas huyeron del litoral y las langostas se van acabando.

Bahía de las TortugasPor la tarde, visitamos las instalaciones de Tortugas, que comprenden la “canería” de abulón y la planta evaporadora de agua salada, para condensar el vapor y obtener agua potable. [...]

18 de enero

Cerca de La Cantina y La Laguna siguen trabajando los técnicos de Pemex, haciendo lo posible para encontrar petróleo en el subsuelo pues hay indicios de que –al igual de la planicie en Magdalena– los esfuerzos pueden verse coronados por el éxito.

“El día en que brote petróleo la Baja California
tendrá una vida nueva. ”

Siguiendo la costa llegamos temprano al Guerrero Negro, la gran obra que convirtió este rincón del desierto en oasis y erigió un puerto para sacar millones de toneladas de sal. [...]

El comienzo del fin

Desde hoy se inicia prácticamente el regreso hacia el norte. Pronto dejaremos atrás el Desierto de Vizcaíno y cruzaremos la cordillera para llegar de nuevo al Golfo y a la región fronteriza. Es el comienzo del fin.

Vegetación

El Arco nos recibe con su aspecto deprimente y sin podernos ofrecer nada más que una cerveza para brindar por estas tierras de extraordinario interés científico. El día lo pasamos recorriendo las colonias agrícolas situadas al norte de El Arco y acampamos en los límites ya del desierto, donde se ve a lo lejos el bosque de cirios que indica la entrada a la zona pedregosa donde la vegetación —de origen también desértico— es ya distinta a la que adorna la planicie. [...]

Ese curioso fenómeno de la niebla

Por última vez hemos soportado ese curioso fenómeno de la niebla, que baña el automóvil y todos los objetos que permanecen al descubierto.

Niebla

Para poder dormir es necesario armar la casa de campaña, pues de otro modo lo que parece comenzar bien, termina con las cobijas empapadas.

Las nieblas suelen llegar a tierra en esta zona hacia media noche, pero a veces se adelantan y dos o tres horas antes puede comenzarse a sentir su efecto. [...]

Descripción del recorrido al regreso

San Luis GonzagaEl descenso es rápido, para llegar a la ensenada de San Francisquito y a la bahía de San Luis Gonzaga, sitio este último donde espera un futuro optimista en materia de turismo.

Pronto se empezará a construir un gran hotel para que los estadunidenses lleguen desde Los Ángeles en avioneta a descansar en estas playas donde abundan los caracoles, almejas y crustáceos de muy diverso tipo, junto al agua de un mar extraordinariamente rico. Un obstáculo para el progreso del turismo es la condición lamentable del camino que se ha abierto rumbo a San Felipe, pues las cuestas son verdaderamente una pesadilla y ningún turista se aventura a llegar con su propio vehículo hasta estos parajes privilegiados.

Más adelante está el motel de Puertecitos, donde se puede alcanzar la costa con mayor facilidad desde San Felipe y Mexicali. [...]

San Felipe

San Felipe

El pintoresco Puerto de San Felipe, rodeado por dunas y campos de arena, nos recibe en un día agradable, fresco, todavía invernal; no pasará mucho tiempo antes de que el calor llegue en San Felipe a extremos increíbles. Volvemos a ver automóviles con placas extrajeras, turistas y todos los rasgos propios de la zona fronteriza y la de “civilización”, pues San Felipe está unida a Mexicali por medio de una excelente carretera pavimentada. [...]

¡Un descanso y a empacar!

25 y 26 de enero - Dos días de descanso en la Capital del Estado nos permiten recuperar algo de las fuerzas perdidas durante el largo viaje y celebrar las incidencias del camino con los amigos de Mexicali.

Nos dedicamos a empacar las numerosas muestras y ejemplares coleccionados durante esta segunda expedición a la Baja California.

Multitud de objetos, producto de nuestro largo recorrido, son cuidadosamente colocados, para su entrega posterior al Instituto Politécnico Nacional, a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y a otras instituciones científicas: plantas, animales, conchas, amonitas, minerales, etc.

La presa de Tijuana

La presa de Tijuana

La presa de Tijuana es otra obra importante, aunque no ha podido solucionar el problema de la escasez de agua, debido a las escasas lluvias y al líquido utilizado en agricultura. Tijuana, finalmente, se presenta ante nosotros a la altura del kilómetro 2991 desde la ciudad de México. [...]

Tijuana

Frontera en Tijuana

Todo el día lo pasamos recorriendo la ciudad, que en su parte central refleja una tremenda influencia del “modo de vida” estadunidense, aunque las colonias alejadas son ya de marcado sabor nacional: el inglés sólo se habla en los lugares frecuentados por el turista.

Numerosos edificios tipo Estados Unidos adornan la zona cercana a la garita aduanal y también en el trazo de grandes avenidas se nota el peso cultural del vecino país.

Vida Social en Tijuana

Calle Revolución en Tijuana

Por las tarde vamos a las carreras de caballos, donde numerosos turistas y aventureros pasan largas horas jugando fuertes sumas de dinero, que en ocasiones rinden magníficas primas. Como llueve a las 7 de la noche, no hay carreras de galgos. En lugar de ver ese espectáculo, damos una vuelta por el centro de Tijuana, donde la crisis económica ha hecho disminuir el número de turistas; se ofrecen en plena calle bebidas, mujeres y… otras cosas.

Cervecería Tecate

Cervecería Tecate

3 de febrero - Regreso a Tecate, donde nos espera una visita a la Cervecería Tecate que hoy es filial de la Cuauhtémoc. Es una empresa muy importante, que proporciona empleo a 250 obreros, desde el año de 1935; todos los trabajos están mecanizados, con aparatos que dejan listos 250 botes de cerveza por minuto.

Las diversas secciones de la fábrica muestran el proceso completo, desde la llegada del lúpulo, arroz y las demás materias primas, hasta el llenado y cierre de los botes o botellas de vidrio. El transporte de la cerveza se hace por tierra, mar y aire a todos los rumbos del país y a la zona sur de California. [...]

Créditos

Dr. Tonatiuh Guillén López
Presidente de El Colef

Mario Bassols
Integración e investigación

Mariel Fonseca
Aimee Melo
Revisión de contenidos

Luis Miguel Villa
Corrección de texto

Alfonso Caraveo
Coordinación de fotografía

Valentín Leyzaola
Coordinación de sitio web

Raúl Moyado
Diseño y programación

Jorge Duarte
Optimización web, diseño UI/UX
y programación