La presentación de los resultados del proyecto de investigación titulado «No van a saber nada de mí no’ más por verme» se llevó a cabo el pasado 16 de diciembre en la Sala Federico Campbell del Centro Cultural Tijuana (CECUT), como parte del ciclo Diálogos desde la Frontera. La actividad estuvo a cargo de la Dra. Dinorah Lizeth Contreras Aragón, egresada del Doctorado en Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte, y contó con la Dra. Olga Odgers, investigadora del Departamento de Estudios Sociales de la misma institución, en calidad de comentarista.
Durante su exposición, la Dra. Contreras planteó una reflexión en torno a la pregunta “¿quiénes somos los mexicanos?”, abordada desde tres escenarios diferenciados —el norte, el centro y el sur del país— que, si bien coexisten, rara vez se piensan de manera consciente entre sí. En particular, subrayó que ciertos procesos identitarios solo pueden comprenderse desde contextos específicos como el de Tijuana, una ciudad profundamente marcada por su condición fronteriza, no solo en relación con Estados Unidos, sino también por su ubicación entre México y el océano Pacífico.
A partir de esta premisa, la ponente explicó el sentido del título del proyecto, que alude a la tendencia social a interpretar a las personas desde la apariencia y los estereotipos, sin reconocer las historias, trayectorias biográficas y complejidades individuales que las constituyen. Desde una postura analítica que privilegia la comprensión sobre el reclamo, la Dra. Contreras estableció una distinción entre racismo y estereotipo, señalando que mientras el primero es abiertamente deshumanizante, el segundo opera de manera ambivalente, como una herramienta con la que las personas intentan interpretar la diferencia. No obstante, advirtió que estas ideas prefabricadas generan tensiones cuando se imponen sobre la experiencia real de los sujetos, anulando su posibilidad de definirse a sí mismos.
Este marco teórico dio pie al núcleo del proyecto: el análisis de las narrativas de vida de mujeres con raíces asiáticas en Tijuana, cuya presencia en la ciudad se remonta prácticamente a su fundación. La investigación examinó tanto el contexto histórico como las representaciones culturales que han configurado imaginarios persistentes sobre estas mujeres, particularmente en el cine y la televisión, a través de figuras como la Dragon Lady o la imagen de la mujer asiática sumisa, tranquila, pero simultáneamente erotizada. En el ámbito contemporáneo, la ponente abordó también el papel de las redes sociales, con ejemplos como el fenómeno de la “Chingu amiga”, que reproduce estereotipos de amabilidad y exotización asociados a una supuesta dificultad de adaptación cultural.
La Dra. Contreras señaló que estas representaciones contrastan de manera significativa con los testimonios recabados durante su trabajo de campo, experiencia que, según expresó, la llevó también a confrontar sus propios prejuicios y a reconocer el carácter transformador del proceso investigativo más allá del plano académico. Asimismo, abordó la persistencia de estereotipos vinculados a la idea de las personas chinas como portadoras de suciedad o enfermedades, prejuicio que, lejos de haber desaparecido, resurgió con fuerza durante la pandemia de COVID-19, incluso entre generaciones jóvenes.
La presentación concluyó destacando la importancia de visibilizar estas experiencias y de cuestionar los marcos interpretativos desde los cuales se construyen las identidades en contextos fronterizos, reafirmando el papel de la investigación social y cultural como una herramienta clave para desmontar estereotipos y ampliar la comprensión de la diversidad que caracteriza a la sociedad tijuanense y, en un sentido más amplio, a la sociedad mexicana.

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