Homologación del IVA en la frontera: impacto y posibles consecuencias

La reforma fiscal pretende aumentar los recursos fiscales para redistribuirlos; una de las medidas que propone es la homologación del IVA del 11 al 16% en regiones fronterizas, (20 km. en dirección a la línea). Esto significa, a su vez, un aumento del 45% a la carga fiscal de los consumidores, lo cual es exagerado y tendrá al menos cinco graves consecuencias, expuso el Dr. Noé Arón Fuentes, investigador del Departamento de Estudios Económicos. La primera es un aumento de la inflación, luego un efecto recesivo, otras de recaudación menor, de competitividad y de peor distribución de recursos.

“Uno pensaría que a mayor recaudación de impuestos, menor crecimiento económico, pero se puede crecer aún aumentando los impuestos”. Pero se cuestiona los principios de eficiencia y de justicia, pues si pagan más lo que menos tienen, la reforma es regresiva.

El IVA, al causar un efecto directo al consumo, provoca consumir menos y aumentar el ahorro, el ahorro se traduce en inversión, y ése tiene el efecto potencial de crecimiento económico” es decir, la propuesta cumple con el principio pro-crecimiento. Sin embargo, no cumple en términos de justicia social, pues las regiones fronterizas tienen condiciones de mercado diferentes. La demanda de bienes es más alta en la frontera que en el resto del país, así como la propensión histórica de importar bienes. Esto provocará una fuga de consumidores, es decir, aumentará la preferencia por el mercado del otro lado de la frontera.

El efecto recesivo se dará por el aumento en precios que, con menor capacidad adquisitiva, generará menos actividad económica en el Estado; se espera una caída del 3.5% aprox. Consecuentemente un impacto social importante: alrededor de 30,000 desempleados. Si bien la propuesta espera recaudar 18 mil millones de pesos por el aumento de impuestos en la región fronteriza, el Dr. Fuentes prevé que por la fuga de consumidores, la recaudación sea menor a 4 mil millones.

En proporción del ingreso, “los que más pagan son los más pobres”. Además, las clases más bajas no tienen una visa para cruzar a Estados Unidos, pues los criterios para adquirir ese servicio son tener propiedades y un trabajo estable. Esto quiere decir que quien tiene visa es la población de clase media a alta y son los que se pueden fugar del sistema, los que pagan menor proporción de impuestos en total. “Quien va a pagar principalmente el costo del IVA son los pobres”.

Finalmente, la propuesta es negociar otro instrumento regional que nos permita mantener la competitividad, pues los poderes legislativo y ejecutivo están alineados para no cambiar la tasa del IVA. El término de devolución de impuestos se da en aeropuertos internacionales y puertos marinos, pero dicho principio no se respeta en los puertos terrestres fronterizos, es decir, exportamos la carga impositiva. El Dr. Fuentes propone aceptar el aumento del IVA a cambio de que se nos permita devolver los impuestos extranjeros. “Esto nos daría un factor de competitividad importante”, provocando mayor flujo de visitantes y compensando la fuga de consumidores.

Cada año los bajacalifornianos gastamos 6 mil millones de dólares en EE. UU., lo cual equivale al 35% del PIB del Estado. Y entregamos a tiendas norteamericanos ingresos y empleos que nosotros necesitamos, dichas consideraciones recaen en el interés público y el interés privado, un conflicto personal pero que se da a lo largo de la frontera.

El día 4 de octubre se presentaron los resultados del estudio “Impactos de la homologación del IVA en Baja California, 2013” del investigador Noé Arón Fuentes en el Palacio Nacional frente al Secretario de Hacienda y Crédito Público, el Dr. Luis Videgaray. Tras la felicitación por la calidad y seriedad del estudio, se creó una mesa de trabajo coordinada por el Dr. Rodrigo Barros, Director de la Unidad de Política de Ingresos, la cual tendrá la finalidad de modificar la propuesta de reforma hacendaria con tal de mejorar la competitividad fronteriza, o bien, aprobar la no-homologación.